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El mundo sin Bin Laden, cinco años después

Especial de Noticias RCN
En 38 minutos, 23 soldados de EE.UU. llevaron a cabo en suelo pakistaní el operativo que durante casi 10 años, desde los atentados del 11 de septiembre, se planeó contra el cerebro de Al Qaeda, Osama Bin Laden.
El jefe terrorista se escondía en un complejo a las afueras de Abbottabad, hasta donde llegaron dos helicópteros norteamericanos para darle caza sin el conocimiento de las autoridades civiles y militares paquistaníes. Tras ser abatido e identificado, el cuerpo de Bin Laden fue arrojado al mar.
Cinco años después de la operación ‘Lanza de Neptuno’, nunca se ha publicado una foto del cadáver de Bin Laden, el médico que contribuyó con su ubicación continúa preso en una cárcel paquistaní y aunque el papel de Al Qaeda ha sido opacado por el Estado Islámico, EE.UU. y el mundo no olvidan el terror impuesto por los yihadistas.

Así fue la operación en Abbotabbad

En plena noche del domingo, varios helicópteros con 79 miembros de un comando estadounidense a bordo se acercan a la residencia de Osama Bin Laden en Abbottabad.

Las últimas versiones sobre el operativo de Estados Unidos contra Osama bin Laden en Pakistán indican que éste fue breve, que sólo un hombre disparó contras las fuerzas estadounidenses y que el líder de Al Qaeda tenía un AK-47 en su dormitorio cuando fue asesinado.

Según funcionarios estadounidenses y reportes de prensa, así se desarrollaron los acontecimientos:

Fechas clave de Al Qaeda tras su muerte

La organización Al Qaeda sigue siendo peligrosa a pesar de la muerte de su fundador, Osama Bin Laden.

Estas son las fechas clave de la historia de Al Qaeda desde que el 16 de junio de 2011 el egipcio Ayman al-Zawahiri sustituyó a Bin Laden como líder de la organización:

Los principales protagonistas de su muerte

Cinco años después del ataque estadounidense en el que murió Osama Bin Laden, escondido entonces en Pakistán, muchos de los principales protagonistas siguen en primera línea y otros están en paradero desconocido.

Barack Obama, vencedor absoluto

Uno de los eslóganes oficiales de la campaña electoral de Barack Obama para ser reelegido en 2012 resumía así su primer mandato: "Osama Bin Laden está muerto y General Motors está vivo".

Fue reelegido tras haber conseguido que la economía de Estados Unidos se recuperara, retiró las tropas de Irak y, con el asalto de Abbottabad, asestó uno de los mayores golpes a Al Qaeda.

Obama vive ahora sus últimos meses en la Casa Blanca. La amenaza que representaba entonces Al Qaeda se ha visto substituida por el cada vez más poderoso grupo Estado Islámico. Los conflictos en Siria, Irak, Libia y Yemen se están perennizando.

Las fuerzas estadounidenses siguen muy implicadas en Afganistán, donde se están llevando a cabo acciones para negociar un acuerdo de paz con los talibanes. Una de las promesas más importantes de Obama, cerrar la cárcel de Guantánamo, sigue siendo una incógnita.

Sohaib Athar, el hombre que tuiteó en directo el asalto de Estados Unidos

Este informático paquistaní, de 39 años, se hizo famoso por avisar al mundo, vía Twitter, de que algo extraño estaba ocurriendo esa noche en su tranquila ciudad de Abbottabad.

En aquel momento, Athar regentaba un pequeño café y se encontraba trabajando con su ordenador por la noche cuando oyó un ruido insólito.

"Helicóptero sobrevuela Abbottabad a la una de la mañana (muy raro)", escribió en un tuit que ha pasado a la historia por ser el primero en hablar del asalto. Intrigado, Athar siguió elucubrando con otros internautas sobre lo que podía estar sucediendo hasta que finalmente se fue a dormir.

Tras este episodio, recibió una avalancha de demandas para ser entrevistado por los medios occidentales. También fue interrogado por los servicios secretos paquistaníes.

"Me pidieron '¿Qué es Twitter?' Querían que les explicase qué era", recuerda, divertido, en una entrevista reciente.

Los días siguientes al ataque, Sohaib Athar vio cómo los seguidores de su cuenta Twitter se multiplicaban y llegaban a ser más de 100.000.

Hoy Athar, que vive en otro lugar, ha pasado página de aquel episodio. "Dejé de pensar (en ese acontecimiento). Para mí sólo fue una peripecia. La vida continua", explica.

Las fuerzas especiales estadounidenses, los Navy Seals

En noviembre de 2014, un exmiembro de los Navy Seals, Robert O'Neill, admitió públicamente haber abatido a Osama Bin Laden con tres disparos.

Estas declaraciones causaron revuelo en el seno del comando de élite de la marina ya que sus miembros están obligados a guardar en secreto los datos sobre sus misiones.

O'Neill había afirmado que difundió su versión de los hechos para ayudar a las familias de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Desde entonces, trabaja como experto en seguridad, sobre todo para la cadena Fox News, y ha creado un fondo de ayuda a los veteranos de los servicios especiales.

"Aunque nos pidieron lo que mucha gente creía imposible, conseguimos crear un espíritu de equipo y alcanzar nuestro objetivo", se puede leer en su página web en relación al asalto de Abbottabad.

Sin noticias de las esposas de Bin Laden

Osama Bin Laden tuvo cinco esposas pero, cuando se escondió en Pakistán, en primavera de 2002, estaba acompañado por la yemení Amal, la más joven y favorita, y por dos mujeres sauditas.

Amal y él se encontraban en la habitación de la residencia de Abbottabad cuando empezó el asalto. Un poco después de medianoche, se despertaron por un ruido "parecido a una tormenta", según un informé paquistaní publicado en la prensa.

Viendo a un soldado estadounidense irrumpir en la habitación y apuntar con un arma a Bin Laden, Amal se abalanzó contra él y resultó herida.

Tras el asalto, las tres viudas fueron entregadas a las autoridades paquistaníes y permanecieron un año en residencia vigilada en Islamabad antes de ser expulsadas a Arabia Saudita. Desde entonces no se tiene ninguna noticia de ellas.

Ayman al Zawahiri, el sucesor del califa

El que fuera durante mucho tiempo número dos de Al Qaeda pasó a dirigir la organización tras la desaparición repentina de Bin Laden. Su reinado está marcado por una caída en picado de la organización, justo lo contrario de la trayectoria meteórica del grupo rival Estado Islámico, que controla grandes zonas de Irak y Siria y multiplica sus ataques.

Una de las últimas apariciones públicas de Zawahiri remonta a julio de 2015.

Según los expertos, vive escondido en la zona fronteriza entre Pakistán y Afganistán. Es difícil evaluar la importancia de su influencia en el seno de la organización.

"Se esconde y quiere evitar una captura", estima el autor y analista paquistaní Ahmed Rashid, destacando que el grupo perdió su influencia en el subcontinente. "Al Qaeda está más activo en Arabia Saudita, en Siria y en Irak", en particular a través de su filial Al Nosra, según él.

Pero para William McCants, experto en yihadismo en la Brookings Institution en Washington, la discreción de Zawahiri no quiere decir que haya perdido el control de la organización.

"Pensábamos que la contribución de Bin Laden a las filiales (de Al Qaeda) era muy poca, hasta que descubrimos una gran cantidad de documentos en Abbottabad", explica.

El calvario del médico que ayudó a la CIA

Cinco años después de su detención, el médico paquistaní Shakil Afridi, que ayudó a la CIA a dar con el paradero de Osama Bin Laden, pasa los días solo y entre rejas, víctima, según sus familiares, de maniobras diplomáticas entre Washington e Islamabad

"No tengo ninguna esperanza de verlo", lamenta su hermano Jamil Afridi en un lugar mantenido en secreto porque se siente amenazado.

El doctor Afridi, de unos cincuenta años, organizó una falsa campaña de vacunación contra la hepatitis C que sirvió para confirmar la presencia de Bin Laden, el temible jefe de Al Qaeda y cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Una vez localizado, un comando de las fuerzas especiales estadounidenses lo mató el 2 de mayo de 2011 en un ataque en su domicilio de Abbottabad, una pequeña ciudad paquistaní que alberga la academia militar nacional.

Pakistán consideró una humillación esta intervención, que ha dejado huella en sus relaciones con Estados Unidos, además de complicar el caso del médico.

Los detalles sobre cómo contactó la CIA con Afridi son confusos. La prensa paquistaní afirma que varios responsables de la oenegé Save the Children, con la que él trabajaba, actuaron de intermediarios. La organización lo desmiente.

El doctor Afridi reconoció estar implicado; lo hizo en la única entrevista que concedió sobre este tema, a la cadena estadounidense Fox News en 2012. Fue confirmado por el exsecretario de Defensa de Estados Unidos Leon Panetta.

"Chivo expiatorio"

El doctor se encargó de organizar una campaña de vacunación para obtener una muestra de ADN en el lugar donde vivía Bin Laden. Afirmó que nadie le dijo quién era el blanco de la operación y se negó a huir del país cuando se lo pidieron.

Las autoridades paquistaníes lo detuvieron poco después. Fue juzgado por vínculos con extremistas (un cargo poco creíble) y condenado a 33 años de cárcel, reducidos posteriormente a 23 años.

Desde entonces, el procedimiento se empantanó. El juicio en apelación comenzó en 2014 y se aplazó decenas de veces. Varios grupos de defensa de los derechos humanos dieron la voz de alarma y pidieron transparencia.

"Se ha convertido en un chivo expiatorio", estima un activista de los derechos humanos, Zar Ali Khan Afridi (sin vínculo de parentesco con él).

Según su abogado, Qamar Nadeem, el doctor está encarcelado en aislamiento en una celda pequeña y a pesar de todas estas precauciones su vida corre peligro.

Nadeem lleva dos años sin tener acceso a su cliente. Es su segundo abogado. El primero huyó de Pakistán debido a las amenazas de los talibanes y fue asesinado durante una visita al país en 2015.

El médico sólo recibe las visitas de su esposa y de sus hijos cada dos meses aproximadamente, afirma el letrado.

Pese a un dictamen de la Alta Corte de Peshawar que concede el derecho de visita a sus hermanos y hermanas, Jamil lleva cuatro años sin poder verlo.

El tribunal "no reconoce la sentencia. (...) Soy muy pesimista", suspira Jamil. Añade que le aconsejaron que no insistiera.

El abogado está convencido de que el caso no avanzará sin presión por parte de Estados Unidos. "Por el momento no dio muestras de apoyo", lamenta.

Prioridad a las negociaciones

No siempre ha sido así. En 2012, un comité del senado estadounidense votó simbólicamente un recorte de 33 millones de dólares de la ayuda concedida a Islamabad, o sea un millón por año de prisión impuesto al doctor Afridi.

Pero la presión estadounidense fue decayendo a medida que se reforzaban los vínculos con Islamabad y surgían otras prioridades, estiman varios expertos.

"Las negociaciones con los talibanes (afganos) se impusieron sobre todo lo demás", estima Ahmed Rashid, un analista especializado en seguridad.

Los estadounidenses no quieren abordar "temas espinosos" con Pakistán, considerado un mediador crucial en las negociaciones de paz en Afganistán.

Michael Kugelman, investigador en el Woodrow Wilson Center en Washington, estima por su parte que el caso Afridi "no ha desaparecido nunca. Creo que los responsables estadounidenses ejercen presión con cierta regularidad, con discreción".

Pero "es probable que el tema haya pasado a un segundo plano" -dice- ante las pocas esperanzas de que se alcance un acuerdo "a corto plazo".

Las repercusiones del caso Afridi no son sólo diplomáticas: algunos extremistas lo ponen como excusa para rechazar las campañas de vacunación y atacar a los que las emprenden.

Estados Unidos no olvida

Este lunes se cumplió el quinto aniversario de la operación de un comando militar que acabó con la vida del terrorista más buscado por Estados Unidos, Osama Bin Laden, que puso fin a una persecución que duró más de una década y es considerada como el principio del fin de Al Qaeda.

"Recuerdo esa misma noche, los cánticos de "USA" y "CIA", la culminación de un duro trabajo. Habíamos destruido una gran parte de Al Qaeda", dijo el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Brennan, en una entrevista en la cadena Fox para comentar la operación contra Bin Laden.

Hace cinco años, en una comparecencia televisada, el presidente Barack Obama anunciaba a la nación la muerte del líder de Al Qaeda, en lo que probablemente fue la decisión más compleja en política exterior tomada por el mandatario.

"Buenas noches. Esta noche, puedo informar al pueblo estadounidense y al mundo que EE.UU. ha llevado a cabo una operación en la que se mató a Osama bin Laden, el líder de Al Qaeda, y un terrorista responsable de la muerte de miles hombres, mujeres y niños inocentes", afirmó entonces Obama.

En esa intervención, explicó cómo un comando de fuerzas especiales había ingresado en Pakistán y matado a Bin Laden en su refugio de Abottabad, en las afueras de Islamabad.

En el asalto del 2 de mayo de 2011 que dio muerte a Bin Laden participaron en total 23 Navy Seal, el comando de operaciones especiales, y un intérprete, que acabaron también con la vida de dos guardaespaldas del terrorista, la mujer de uno de ellos y uno de los hijos del líder de Al Qaeda.

Posteriormente, el cadáver del jefe de Al Qaeda fue lanzado al mar de Arabia en mayo de 2011.

Obama aseguró en unos extractos de una entrevista con CNN, que será retransmitida este lunes, que "en ese momento, (Bin Laden) entendió que el pueblo estadounidense no había olvidado que cerca de 3.000 personas fueron asesinadas" en referencia a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, Washington y Pensilvania.

En estos años, se han ido conociendo más detalles de la operación, con la publicación de varios libros de integrantes del comando que acabó con la vida de Bin Laden, entre ellos el Navy Seal Robert O'Neill, quien apretó el gatillo.

O'Neill estaba acompañado por otros cinco Navy Seal que accedieron al complejo donde estaba alojado Bin Laden y llegaron al tercer piso, en el que descubrieron al cabecilla máximo de Al Qaeda refugiado junto a una de sus mujeres.

"En ese segundo, le disparé, dos veces en la frente. "¡Bap! ¡Bap! La segunda vez cuando se caía. Se encogió enfrente de su cama y le disparé de nuevo", rememoró el soldado.

No queda documento visual de lo ocurrido, sin embargo, ya que en 2014 un tribunal de Washington apoyó la decisión del Gobierno de no dar a conocer las fotos en las que se ve el cadáver de Bin Laden por ser "bastante gráficas y macabras".

Pese al éxito de la operación, y al descabezamiento de Al Qaeda, la preocupación terrorista no ha disminuido en EE.UU. y cuenta con un nuevo objetivo, el Estado Islámico (EI), y su líder Abu Bakr al-Baghdadi.

"Es importante y destruiremos al EI, no tengo dudas. Bin Laden tuvo importante simbolismo, y si alcanzamos a Baghdadi, tendría un gran impacto en la organización", apuntó Brennan, al comentar los esfuerzos por dar con el jefe del EI y reducir el territorio controlado por el grupo en Siria e Irak.

"Vamos a tener que continuar muy concentrados", subrayó el director de la CIA, sobre el futuro del combate contra el terrorismo global y la labor de las agencias de inteligencia y seguridad de EEUU.

Al Bagdadi, el nuevo blanco de la CIA

Cinco años después de la muerte de Osama bin Laden a manos de tropas estadounidenses, el director de la CIA, John Brennan, dijo que eliminar al jefe del Estado Islámico tendría un importante impacto sobre ese grupo yihadista que ha eclipsado a Al Qaeda.

Bin Laden fue ultimado la noche del 1 al 2 de mayo de 2011 por fuerzas especiales de Estados Unidos que asaltaron su mansión en Pakistán.

"Hemos destruido una gran parte (de la red) Al Qaeda. Aunque no está completamente eliminada (...) ahora debemos hacer frente en los años que vienen al nuevo fenómeno Estado Islámico", dijo el jefe de la CIA.

Brennan hizo un recuento en la cadena NBC sobre la histórica jornada del 1 de mayo (en horario estadounidense) cuando el presidente Barack Obama anunció la muerte del jefe de Al Qaeda.

"Es importante que destruyamos al EI y no tengo ninguna duda" que eliminar a su jefe Abú Bakr al Bagdadi "tendrá un gran impacto sobre la organización", señaló.

El grupo yihadista "no es solo una gran organización, es un fenómeno. Nosotros lo vemos no solo en Siria e Irak sino también en Libia, Nigeria y otros países", indicó el director de la CIA en referencia a los grupos aliados que han jurado fidelidad al EI.

En el hashtag #UBLRaid, la CIA twitteó el ataque contra Ben Laden como si se estuviera desarrollando este domingo.

La agencia de inteligencia difundió así los tweets del desarrollo de la operación, entre ellos la célebre foto del presidente Obama siguiendo el evento junto a otros altos funcionarios estadounidenses en la Situation Room, la sala de crisis de la Casa Blanca.

"3:39 pm EDT - Usama Bin Laden found on third floor and killed #UBLRaid" ("Osama bin Laden encontrado en el tercer piso y muerto"), anunciaba uno de los mensajes.