Desplazados de Gaza realizan una huida que parece imposible

En el centro de la Franja de Gaza, Azhar al Rifi, una madre de familia de 36 años, busca desesperada la seguridad que prometió el ejército israelí cuando ordenó a los palestinos evacuar el norte del territorio.

La madrugada del viernes, un avión israelí bombardeó el campo de refugiados de Nuseirat, en el centro del exiguo enclave de 362 km2.

El ataque dejó siete edificios y casas en ruinas y 18 muertos, según responsables locales de Salud. Entre ellos, siete familiares de Al Rifi, incluido tres niños.

Hoy, la mujer trata de tranquilizar a su hijo de dos años, Mohamed, quien resultó herido en la cabeza durante los bombardeos. Su sobrino Jud, de cinco años, falleció.

Ella misma resultó herida en las piernas y fue trasladada al hospital Shuhada al Aqsa de Deir al Balah.

"Decían que el sur era más seguro, entonces fuimos", cuenta  a AFP.

Israel bombardea la Franja de Gaza sin cesar desde el 7 de octubre, en respuesta al ataque de comandos de Hamás que mataron a 1.200 personas.

Según Hamás, al menos 12.000 palestinos murieron hasta ahora en los bombardeos, 5.000 de ellos niños.