Opiniónseptiembre 27, 2022hace 2 meses

Colombia y las deseconomías de escala

Muchas de las políticas económicas propuestas por el nuevo gobierno parecen ir, por lo menos en lo teórico, en contravía de la productividad.

Alexander RíosAlexander Ríos, analista económico Inverxia. Foto: NoticiasRCN.com

Para hablar de "deseconomías de escala" es necesario que el lector se relacione un poco con el concepto de "economías de escala", y en este sentido, es válido recalcar que este es un concepto que será de primordial interés a futuro dada la direccionalidad en las ideas de política económica del entrante gobierno en cuanto a la oferta de bienes y servicios públicos y programas de subsidio, por ejemplo, al agro. 

Todos los negocios y empresas -y eso incluye al Estado- tienen estructura de costos, los cuales son asumidos para producir sus respectivos bienes y servicios. Normalmente en el mundo económico y financiero suele hacerse una simplificación de esta estructura limitándolos a los costos fijos y costos variables de producción. La suma de ambos dará como resultado, lógicamente, el costo total de producir un bien o servicio indiferente sea su denominación pública o privada. 

Entendido esto, pasamos al costo medio, que no es más que el costo total dividido entre la totalidad de la producción. Como puede inferirse, a mayor producción menor será el costo medio. No obstante, eso no pasa infinitamente para todos los niveles de producción, pues para producir más será necesario asumir nuevos costos, tanto fijos como variables, y por tanto en la medida que la producción sea más abultada llegará a un punto óptimo de producción donde los nuevos costos de producción superen la velocidad de la misma. 

De manera simplificada, esas cantidades que hacen que el costo medio vaya decreciendo es lo que se conoce como "economía de escala" y se agotan en algún momento. Se dice en la teoría económica que las empresas deben estar en constante actualización tecnológica, logística y productiva para que la estructura de costos logre mantener esa deseable cualidad. Aquellas empresas que no realizan ese proceso, normalmente suelen operar productivamente en la etapa de "deseconomías de escala" de su estructura de costos y por tanto para esas empresas la producción media es más costosa y ajusta los márgenes de rentabilidad a la baja.

¿Pero por qué esto debería interesarnos? 

Resulta, como es lógico por lo menos en parte, los productores transfieren un componente de los costos al precio final que pagamos todos los colombianos por bienes y servicios. En la medida en que nuestra industria sea tecnificada, industrializada y opere bajo el principio de productividad gozaremos de precios de mercado relativamente más bajos, lo cual es socialmente beneficioso, pues los consumidores logramos aumentar nuestra capacidad de compra y los productores gozarán de márgenes de rentabilidad que mantendrá el incentivo empresarial a flote. 

Ahora bien, muchas de las políticas económicas propuestas por el nuevo gobierno parecen ir, por lo menos en lo teórico, en contravía de la productividad afectando las “economías de escala”. Solo por dar un ejemplo, desde una óptica simple, miremos las ideas de redistribución de tierras, que si bien se escudan en la justicia social o en la denominada “deuda histórica” no hacen honor a la productividad de un sector que claramente se encuentra poco tecnificado, desencadenado de las principales cadenas logísticas del país y que aún utiliza métodos y técnicas de varias generaciones atrás. Por lo pronto, es válido preguntarnos si esas tierras que serán redistribuidas se convierten en tierras automáticamente productivas a escala o si esta política se limita solo al cambio en la titularidad de las mismas, veremos.

Recordemos que el agro goza de “deseconomías de escala” en su mayoría, de lo contrario no sería tan necesaria la importación de productos de consumo primario, por ejemplo. Mucha de esa pérdida de eficiencia no solo se debe a la baja tecnificación del campo, sino más preocupante aún, a lo graves problemas logísticos para conectar el campo con las ciudades.

Otro tipo de política económica que parece ir directamente contra las beneficiosas “economías de escala” son las, muy últimamente mencionadas, regulaciones de precio. Si bien suenan como una medida que podría incrementar la capacidad adquisitiva de los consumidores colombianos, especialmente de aquellos más vulnerables, este efecto seria cortoplacista. A futuro la rigidez en los precios de mercado se verá reflejado en una reducción de bienes y servicios ofertados, esto a causa de una estructura de costos que debe ajustarse para soportar los componentes mínimos de producción bajo un precio que se rige en un decreto.  Históricamente los precios por decreto han causado grandes problemas económicos, en Colombia actualmente vivimos las consecuencias de este tipo de política, sino preguntémonos cómo funciona el fondo de estabilización a la gasolina.

Veremos hasta dónde aguanta el aparato productivo colombiano los embates no solo de la volatilidad de los mercados globales, sino además la inclemencia ideológica que lo sataniza día a día. 

 

 

@inverxia_co
Analista económico Inverxia.

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