Opiniónmayo 15, 2021hace 8 meses

El cambio catastral que queremos | Por: Olga Lucía López

Que refleje lo que está pasando actualmente en el territorio y poniendo la información a disposición de todos los sectores de la sociedad.

Por: Olga Lucía López*
@OlgaLLopezM en Twitter

Los datos se han convertido en uno de los activos más valiosos de la humanidad, al punto de ser comparados con lo que significó el petróleo décadas atrás, y por lo tanto son capaces de generar desigualdades.

Como lo ha advertido el Fondo Monetario Internacional (FMI), habrá países ricos y pobres en datos, y sobre todo en su capacidad de utilizarlos gracias al uso de nuevas tecnologías.

Dentro de la cantidad de información que se puede capitalizar, la geoespacial tiene un lugar privilegiado y por eso, avanzar en la actualización catastral es vital para el desarrollo futuro de Colombia.

Con la política de Catastro Multipropósito no solo estamos buscando tener datos actualizados de los predios del país, sino que queremos que las personas y los mandatarios los usen. Es decir, que no se queden engavetados, sino que puedan ser utilizados para generar valor público en diferentes sectores.

Por ejemplo, esta información es fundamental para la gestión medioambiental. Entre otras cosas, para la delimitación de áreas protegidas; en el sector minero, es base para la definición de las zonas de explotación o áreas degradadas; en agricultura, sirve para el ordenamiento productivo del suelo y la formalización de la propiedad rural; en vivienda, para la definición de suelos de expansión urbana y el ordenamiento territorial; en transporte, para la identificación de redes de infraestructura; en salud y educación, para la localización de la oferta de servicios; así como para la garantía de los derechos de las minorías, entre otros.

En el mundo se viene hablando de catastros con múltiples fines desde la década de los 80 y en América Latina, desde finales del siglo pasado, se han venido implementando a lo largo de todo el continente teniendo importantes resultados.

Por ejemplo, en ciudades como Fortaleza, en Brasil, caso que ha sido documentado, la modernización del catastro y su enfoque multipropósito permitió mejorar la gestión urbana y de planeación, así como usar estos datos para temas como salud, educación y tránsito.

Agilizar la atención al público, mejorar el control de la evasión, aumentar el recaudo, hacer cobros equitativos de los impuestos, y hasta mejorar la entrega de correspondencia.

Experiencias internacionales consolidadas como la de Francia, que tiene un mapa catastral que cubre todo el territorio y se actualiza constantemente, nos deja una lección y es la importancia de la interoperabilidad entre el catastro y el registro de la propiedad para brindar seguridad jurídica.

Por eso, esa es una de las prioridades de la política del Gobierno Nacional y más porque estos datos son el primer paso para la formalización de la tierra.

El cambio que queremos con el catastro es democratizar esta información. Primero, logrando que refleje lo que está pasando actualmente en el territorio, y segundo, poniéndola a disposición de todos los sectores de la sociedad.

Por eso, el llamado a los entes territoriales que ya se han habilitado como gestores es a que realicen los procesos de actualización en el corto plazo y no aplacemos esta oportunidad de contar con insumos para el desarrollo sostenible de las regiones.

*Directora General del IGAC

 

Por: NoticiasRCN.com
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