¿Emprendimiento escolar o autoempleados? | Por: Michael Sandoval

Si en Colombia empezamos a entender el emprendimiento como ‘sacar los sueños adelante’, las clases no serán sobre los conceptos universitarios en administración.

10 Oct 2020 6:00Por: Noticiasrcn.com

Por: Michael Sandoval*
@Libertariosed en Twitter

El emprendimiento es un tema que cada vez está más de moda y los colegios lo introducen como una materia o como un proyecto transversal. Pero en realidad ¿se están formando como emprendedores o como autoempleados?

Hagamos un barrido de lo que se ha planeado en la enseñanza del emprendimiento en Colombia a partir de su legislación.

El Estado colombiano define el emprendimiento como una forma de pensar, razonar y actuar centrada en las oportunidades, planteada con una visión global y llevada a cabo mediante el liderazgo equilibrado y la gestión del riesgo calculado.

Su resultado, es la creación de valor que beneficia a la empresa, a la economía y a la sociedad. Eso lo dice la Ley 1014 de 2006. Posteriormente, en la guía 39 se estipula el concepto de emprendimiento desde un enfoque de desarrollo humano integral, entendido este como una forma de pensar, sentir y actuar para la creación de valor. Lo cual permite a la comunidad educativa proponer espacios y escenarios de formación.

Sin embargo, esta visión centró la enseñanza del emprendimiento en los contenidos que imparten las escuelas de administración y no en lo que los emprendedores realmente leen cuando están desarrollando su ejercicio como emprendedores.

Por eso el primer concepto que hay que entender para iniciar el proceso como emprendedor no es la definición de un modelo de negocio, sino que existen cuatro proyectos de vida laboral: empleados, autoempleados, dueños de negocios e inversionista.  

Y dependiendo de lo que cada estudiante quiera elegir para su vida, puede optar por uno o por otro. O Incluso, transitar entre ellos.

También hay que destacar que reducir el emprendimiento solo al ámbito empresarial es muy limitado. Si en Colombia empezamos a entender el emprendimiento como ‘sacar los sueños adelante’, ya las clases no serán sobre los conceptos universitarios en administración. Sino en cómo nuestros estudiantes tienen anhelos, motivaciones y proyectos.

Las grandes transformaciones del mundo no parten necesariamente de un modelo de negocio, pues esto viene después. Los emprendimientos nacen de los sueños: el sueño es la gasolina del emprendimiento. Es decir, que el ejercicio del docente emprendedor debe orientarse a alimentar los sueños de los jóvenes, y a encontrar y apoyar sus anhelos.

Cuando ese proceso ocurra, ahí sí se estructura para que ese sueño se convierta en una realidad: proponiéndose metas realistas y medibles.

En conclusión, los colegios deben dejar de mostrar la feria empresarial como el evento evaluativo por excelencia, para entender la práctica diaria del emprendimiento asociada a los anhelos y proyectos de los niños.

Donde todas las semanas se hagan negocios, y no solo una vez al año; Donde los maestros sean ejemplo de emprendimiento, porque en algún momento ejecutaron algún proyecto y fueron exitosos; Para que se hable desde la coherencia y no como al que le tocó hablar de emprendimiento porque tenía horas libres.

 

* Pedagogo en emprendimiento infantil y juvenil

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