Impuestos a la vagabundería | Por: Andrés Hoyos

Un país lleno de necesidades, golpeado a más no poder por la inequidad, la corrupción, la inoperancia y el asqueroso virus, no puede gastar en excesos.

6 Abr 2021 6:00Por: Noticiasrcn.com

Por: Andrés F. Hoyos E.*

@donandreshoyos en Twitter

Queda medio pendejo entrar a explicar que los impuestos son el modelo de financiación legal que tienen las comunidades para fondear necesidades sociales en aras del equilibrio. Lo ridículo, es que se inventen carajadas sin sentido para patrocinar la corrupción y la vagabundería.

No es extraño encontrar exabruptos disfrazados de buenas intenciones con medidas gubernamentales que parecen estar diseñadas para golpear en la lona a lo que queda de más de un año de incertidumbre en donde se ha visto cualquier cantidad de fallas a la hora de buscar el bienestar emergente para todos los colombianos.

Desde un programa de televisión que no ve nadie, pasando por la intención de compra por 4.500 millones de dólares para aviones F16, hasta una reforma tributaria vestida de tierna solidaridad post pandémica, los colombianos, incluida la señora vicepresidenta, clamamos, citándola a ella: “¡qué dolor!, ¿qué vergüenza!!! ¿Qué pasa con nuestra institucionalidad?”

Un país lleno de necesidades, golpeado a más no poder por la inequidad, la corrupción, la inoperancia y el asqueroso virus, no puede estar dándose el lujo de gastar plata en excesos vergonzosos que cachetean cada segundo a los más pobres y vulnerables. ¿Ustedes cuánto creen que cuesta anualmente el esquema de seguridad del exsenador Uribe? Por poner un ejemplo. ¿Cuánto nos vale el viaje de un fiscal a visitar un león? Por no mencionar San Andrés All inclusive friends and family, ¿Las almendras del pasado, las cortinas de seda, los viajes en Black Hawk a Anapoima? Por no hablar solo de este gobierno, ¿Los esquemas de seguridad de tantos condenados hoy por jugar a hacer más plata de la que deben?

Bien hace Marta Lucia preguntando por la institucionalidad, ¿dónde está?, mientras la Fiscalía investiga a Fajardo por no anticipar con una bola mágica la subida del dólar, en vez de estar persiguiendo a los que hacen fiestas con los recursos de los impuestos que pagamos. ¿No les basta con el impuesto “momentáneo” del 4x1000?, ¿Acaso no es suficiente la sobretasa a la gasolina?, ¿O es escaso el impuesto sobre la renta para la equidad?, ¿No alcanza con el impuesto para el licor, las ganancias ocasionales, los registros mercantiles, o el impuesto sobre el consumo?

Por qué, además de ser los más creativos para inventarse términos y disfrazar nuevos impuestos con calificativos solidarios, nos mienten descaradamente con micos bochornosos que bajan descaradamente al café de la canasta familiar, por poner uno, de un millón de ejemplos.

¿Es decir que a ese brillante plan de vacunación podríamos ponerle el “PERE, Proyecto Estratégico de Represamiento Electoral solidario para 2022”?

¿Cuánto jugo de naranja tenemos que rendir con agua para que la ciudadanía no tenga que ser siempre la más golpeada con tantos compromisos políticos?, ¿Quién nos defiende?, ¿Quién los regula? Ya está bien de suponer que tienen una carga moral que les impide ejecutar estos atropellos. Lo peor del cuento es que igual, lo que temamos va a pasar, la vagabundería continuará y día a día habrá un nuevo atropello que no se castigará.

*Comunicador social y periodista. Asesor de comunicaciones estratégicas y columnista

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