Los retos educativos para el 2021 | Por: Michael Sandoval

Como empresarios de la educación estamos ante un cruce en el camino, podemos optar por ser héroes en nuestra historia o podemos optar por ser víctimas.

2 Ene 2021 5:00Por: Noticiasrcn.com

Por: Michael Sandoval*

@Libertariosed en Twitter

Hoy los rectores de los colegios privados en el mundo se enfrentan al reto de sobrevivir en épocas de pandemia. Antes tenían solo que competir con los colegios cerca de su localidad, ahora deben competir con el malestar que están sintiendo las familias de no querer asumir el rol de ser maestros al explicar en casa lo que no están entendiendo en sus clases virtuales.

A esto se le suma el aumento de plataformas virtuales y metodologías de educación sin escuela que quieren entrar a reemplazar los colegios.

Si miramos atrás en el tiempo nos daremos cuenta que los colegios y la educación en el mundo se están enfrentando a un fenómeno que es recurrente en la historia humana y por supuesto nos dará algunas pistas de lo que debemos hacer.

Antes de 1927 todas las películas eran insonoras; la era del cine mudo duró desde 1894 hasta 1929 y luego de repente dejo de existir. En las películas mudas lo importante eran las expresiones faciales y el lenguaje corporal, hasta que llegaron las películas sonoras y cambió el criterio de lo que era importante.

The Jazz Singer fuera la primera película con sonido exitosa en esta nueva era, llegó y cambió todo para siempre. Muchos negaron el irrefrenable cambio de la industria, fue Andrew Grove -el CEO de Intel-quien concibió el concepto de inflexión estratégica, definiéndolo de la siguiente manera:

“Un punto de inflexión estratégico es un momento en la vida de los negocios cuando sus fundamentos están a punto de cambiar, este cambio puede ser una oportunidad para elevarse a nuevas alturas, pero es muy probable que señale el principio del fin”. Algunas empresas aprovechan el punto de inflexión estratégico y hacen un salto cuántico, otras se quedan obsoletas como el caso de algunos actores y directores del cine mudo.

Hay un párrafo en el libro Fiesta del escritor Ernest Hemingway cuya historia se ubica parte en España, en el que se le pregunta a un personaje llamado Mike cómo se declaró en bancarrota. De dos maneras –responde-. Poco a poco y luego de repente, así es como surgen los puntos de inflexión estratégicos.

De hecho, el cambio tecnológico tiende a funcionar de la misma manera. Un día todo está bien y de repente hay un cambio grande, pero es que en realidad ha venido por un cúmulo de tiempo y una no adaptación ante este cambio; podemos elegir píldora roja o píldora azul. La pandemia aceleró ese cambio que muchos se negaban a dar. 

Como empresarios de la educación estamos ante un cruce en el camino, podemos optar por ser héroes en nuestra historia o podemos optar por ser víctimas.

Algunas alternativas podrían ser:

1. El marketing que antes se sustentaba en el ‘voz a voz’ ya no es suficiente, es necesario que alguien dentro del equipo pueda aprender cómo usar alguna plataforma de marketing digital o que contraten una empresa que les maneje las redes sociales de la institución y tengan una estrategia clara de cómo desarrollar este proceso.

2. Deben aprender a comunicar su oferta de valor en el lenguaje de las redes, muchos colegios que ya dieron el salto a las redes y están comunicando muy mal al ofrecer un producto y no una causa. La gente no está comprando características sino los beneficios y la mayoría de anuncios que he visto se centran en las características de sus colegios.

3. Es necesario que la oferta curricular sea disruptiva, todos van a enseñar las mismas materias de siempre, así que es una oportunidad de oro para doblar las reglas y empezar a introducir materias como persuasión, oratoria, programación en Python, emprendimiento para la vida real, noviología (cátedra para iniciar, mantener y finalizar relaciones de noviazgo). Si los colegios, por ley 115, siguen enseñando las mismas materias de siempre no existirá un criterio distinto al precio por el cual van a elegir sus instituciones.

4. Entender la alternancia no como llenar de cámaras y equipos de sonido los salones para que los que están en casa no se pierdan la clase. Los colegios que den un salto adelante tendrán que identificar que los salones se pueden convertir en laboratorios de práctica, para que ir a aula física tenga un valor agregado y no sea la típica dinámica de sentarse a escuchar a una persona hablar al frente de un tablero. Incluso los más visionarios comprarán laboratorios que podrán alquilar para que otros colegios los usen y así recuperar rápidamente la inversión.

5. Crear su propia oferta de educación en casa. Muchos colegios están en contra de las plataformas de educación en casa porque son ilegales, ya que el decreto 1075 plantea que para tener una licencia de funcionamiento debe tener una planta física.

     Eso es un requisito absurdo en esta época, además limita la capacidad de atender más estudiantes. Esta conversación se desenvolverá de la misma manera en como se desarrolló el debate de los taxis y Uber, al final ganará la tecnología y tendrán que competir con plataformas de educación de otros países.

     En este momento tendrán que tomar una decisión: ¿serán los héroes o las víctimas de la historia? esperemos que elijan el primer rol.

6. Finalmente y la más dolorosa. Muchos tendrán que dar un paso al costado porque ya están cansados, porque es muy riesgoso para su salud seguir liderando sus colegios, porque no entienden cómo funciona este nuevo mundo y no tienen la energía de antes para poder asumir los retos que se avecinan. Ojalá tengan el coraje para hacer lo correcto para sus instituciones.

* Pedagogo en emprendimiento infantil y juvenil

NoticiasRCN.com

Te puede interesar