Niños universitarios | Por: Michael Sandoval

Necesitamos conectar las pasiones de los niños con algo que le genere valor al mundo, para que este a su vez, los recompense con su dinero.

3 Abr 2021 7:40Por: Noticiasrcn.com

Por: Michael Sandoval*
@Libertariosed en Twitter

Siempre nos dijeron que teníamos que ir al pre jardín, al jardín a la primaria para luego si ir a la universidad, pero ¿Qué pasaría si no tuviera que ser así? ¿Qué harías si existiera una manera para que tu hijo de 8 años viera cursos de una universidad?, te voy a contar una historia de la vida real y como podrías aplicarlo con tu hijo o con tus estudiantes.

Mi maestro, el doctor Miguel de Zubiría, me contó una anécdota de su vida  que me dejó perplejo, él había creado el primer colegio para niños superdotados en Latinoamérica y uno de los ejercicios que hacían en esta institución, gracias a que tenía licencia de funcionamiento como instituto experimental,  era que los niños recibían clases en la universidad  a los 12 años, en esa época mi maestro tenía tanta confianza del desempeño de sus estudiantes y los veía tan motivados que le dijo al director de la facultad de ingeniería de la Universidad de los Andes que estaba seguro de que esos chicos tendrían la mejor calificación de todos los estudiantes de séptimo semestre,  a lo que el decano respondió, si eso pasa yo cierro la facultad, pasaron las clases y era casi surrealista ver cómo mientras los demás jóvenes veían con suplicio cada entrega de trabajos,  estos niños los elaboraban con el entusiasmo y las ganas propias de esa edad, el plan perfecto para ellos era quedarse en la casa de sus amigos a desarrollar los proyectos y tareas de la universidad.

Estos niños tuvieron la mejor nota del semestre, pero claramente no cerraron la facultad de ingeniería de sistemas y me sirvió para hacerme algunas preguntas ¿Por qué esto no lo hacen todos los colegios? ¿Esto solo era posible porque eran superdotados?

No, era posible porque el colegio de mi maestro era una innovación curricular y tenía la flexibilidad y creatividad que se necesita incentivar en muchos coordinadores académicos en los colegios actuales.

Si eso lo hizo mi maestro hace más de 20 años imagínense que podemos hacer con los niños hoy.

Ahora un niño lo único que necesita para desarrollar un curso de la Universidad de Michigan en programación es saber inglés y un adulto mediador que tenga la paciencia para adaptar esos contenidos a su etapa de desarrollo, ya los estándares curriculares que tenemos en Colombia son documentos obsoletos de ya casi 20 años de publicación.

Maestros, con un clic tenemos el acceso a las mejores escuelas del mundo para construir nuestros currículos y adaptarlos, debemos dejar de ser tan obedientes con los supervisores y directrices de las secretarías y crear nuestros propios equipos de enriquecimiento curricular, de lo contrario las familias empezarán a buscar alternativas por fuera de la escuela para que sus hijos se formen en los retos de la actualidad.

Colombia necesita que los currículos dejen de estar centrados en que los jóvenes tengan buenos resultados en las pruebas estatales y las familias deben de quitarle el poder que le dan al tema de las pruebas Saber cómo criterio de selección de los colegios, esa ruta está fracasando.

Ya los niños no tienen que esperar el suplicio de ver durante 10,000 horas de su vida materias estériles que no sirven para nada en la vida real, podemos lograr que los niños desde edades muy tempranas puedan ir a la universidad a ver materias sobre los temas que les apasiona y que tengan mucha más relación con el contexto laboral, ya que la formación debe permitirles a nuestros estudiantes poder ser autónomos e independientes de sus padres y no que a los 36 años sigan viviendo con sus familias o conduciendo taxi, porque se puso a estudiar algo que no necesitábamos como sociedad.

Necesitamos conectar las pasiones de los niños con algo que le genere valor al mundo, para que este a su vez, los recompense con su dinero, por ejemplo, sabían que existe un déficit de 112.000 programadores en el mercado laboral colombiano para el 2025 y en Latinoamérica de 400.000 para este año ¿Quién está formando a los niños en los colegios para esta realidad?

Algunos dirán, “dejen que los niños sean niños”, y estoy de acuerdo, pero que eso sea así no significa que los niños no tengan pasiones y que esas pasiones no estén asociadas a un área del saber o del quehacer profesional de los seres humanos.

¿No sería mejor invertir el tiempo de aprendizaje en las pasiones y a la solución de problemas relevantes para una sociedad, en lugar de desperdiciarlo aprendiendo disciplinas estériles sin contexto? Un niño no aprendería algebra porque le sale en las pruebas saber, sino para desarrollar su próximo video juego ¿Esa no sería una mejor manera de que los niños sean niños?

¿Qué necesitan los niños, las familias y los rectores?

Los niños necesitan de mentores que sean capaces de hacer las adaptaciones curriculares y didácticas para que esos cursos que están en inglés y están diseñados para adultos los puedan aprender los niños.

Las familias necesitan empezar a buscar colegios que ofrezcan alternativas disruptivas a la educación tradicional que está fracasando o encontrarlas afuera de los colegios, además de quitarle el poder a las pruebas estatales como criterio de selección de colegio, eso le hace mucho daño a la formación de sus hijos.

Los rectores necesitan crear equipos de innovación curricular dentro de sus instituciones o externalizar este proceso a través de empresas que piensen fuera de la caja y los límites impuestos por las secretarías de educación.

* Pedagogo en emprendimiento infantil y juvenil

Noticias RCN Google News

NoticiasRCN.com

Te puede interesar