Opiniónjunio 14, 2021hace 6 meses

¿Por qué no volver a la oficina?

El trabajo sufrió una ruptura estructural y aún no se vislumbra cómo será reparada o cambiada

@CaroFierroVal en Twitter *

 

Desde la semana pasada, el país entró en la etapa de la reapertura completa dejando atrás los momentos de cuarentena, restricciones a la movilidad, ley seca, pico y cédula entre otras realidades que incorporamos a nuestra vida desde que inició la pandemia.

Apartándonos de la discusión de que, si era el momento preciso para hacer la apertura total en estas fechas o no, es muy interesante ver la reacción de trabajadores de distintos sectores quienes estuvieron casi año y medio desde sus casas. La encuesta del DANE sobre los Desafíos del COVID-19 en el Empleo Público en Colombia, muestra que: El 26,2% de los servidores públicos y contratistas quisieran trabajar remotamente 3 días por semana después de la pandemia; el 67,8 % de los funcionarios públicos manifestaron que sus entidades establecieran la posibilidad de teletrabajo o trabajo en casa, y el 57% concluyeron que todas sus funciones se pueden desempeñar de manera efectiva desde casa.

Esto coincide con otro estudio publicado por la revista FORBES sobre el regreso a oficinas en el sector privado en el mundo. En Europa, los gigantes bancarios HSBC, Lloyds Bank y Standard Chartered anunciaron sus planes de desprenderse de sus costosas y bien equipadas sedes centrales o de marcharse cuando expiren sus contratos de alquiler. Mientras tanto, empresas tecnológicas progresistas, como Twitter y Spotify, dijeron a su personal que podrían trabajar a distancia para siempre.

En los últimos meses, la tendencia ha empezado a moverse hacia un modelo híbrido flexible. Esto implica que la gente acuda a la oficina dos o tres días a la semana y trabaje desde casa el resto del tiempo. Lo que vemos es que el tema es de los seres humanos en todo el mundo.

El cambio en el trabajo sufrió una ruptura estructural la cual aún no se vislumbra cómo será reparada o cambiada. Aún no se puede afirmar que sea mejor o peor dejar de ir a la oficina. Lo que sí es evidente es que es urgente hacer un ejercicio interno en empresas e instituciones públicas en las que se sepa leer la realidad de los cambios que trajo este pare en la vida para:

  1. No caer en la sensación de una falsa productividad desde la casa.
  2. Adecuar servicios y trámites que antes requerían presencialidad y ahora son posibles gracias a la virtualidad.
  3. No entrar en la zona de comfort del trabajo en casa, pero tampoco torturarse con el regreso al trabajo como cuando los bogotanos perdíamos 272 horas al año en trancones.

Esta es una tarea que desde ya debemos comenzar a hacer.

 

*Politóloga

Google News Haz de Noticias tú fuente de información aquí

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del usuario a través de su navegación. Si continúas navegando aceptas su uso.políticas de cookies

Con su manifestación expresa de la aceptación del mensaje de información y autorización que se despliega al inicio de su navegación en el Portal, así como con su navegación a través de la misma, RCN asume que usted acepta de previa, expresa e informada el uso de cookies. Sin embargo, la solicitud de aceptación de la presente política se desplegará en la parte inferior o superior del Portal y en cada inicio de sesión o navegación con el objeto de que usted tenga un conocimiento claro e informado del presente contenido.