Opiniónjunio 10, 2021hace 12 días

Un efecto secundario de la vacuna contra la covid que las mujeres no conocíamos

Las investigaciones científicas no suelen estudiar los efectos colaterales de los medicamentos y de las vacunas en las mujeres.

@karolfrancog en Twitter

Mujeres en el mundo reportan sangrados y cambios en su ciclo menstrual después de recibir la vacuna contra la Covid. Específicamente, se han recibido reportes de la vacuna Pfizer y Astrazeneca. Esto no significa que la vacuna genere daños en el útero o genere una situación adversa en las mujeres, es un efecto secundario como el dolor de cabeza, fiebre leve o dolor en el brazo.

Sin embargo, las mujeres no están siendo notificadas sobre la posibilidad de este efecto secundario y temporal, cuando es un deber avisar previamente sobre las implicaciones de salud con el fin de tomar las medidas de cuidado necesarias y, sobre todo, no alarmarse. Es como si no supieras que la fiebre que se presenta es normal y no hay por qué preocuparse.

La falta de información sobre ello provoca estrés y búsqueda de respuestas en internet, foros y redes sociales. Entonces, la comunidad virtual es la que termina recopilando la información y no los laboratorios que crean estas vacunas. Esto trae consecuencias, además de mujeres preocupadas consultando en urgencias y en espacios virtuales que tienden a desinformar, también está la comunidad antivacunas que se aprovecha de estos vacíos para sumar razones que desvirtúan la importancia de vacunarse.

La razón por la cual no se incluyen los cambios en las mujeres menstruantes es porque, en la etapa de prueba, no se investigó esta posibilidad. Pese a existir antecedentes en otras vacunas con este mismo efecto. Como la vacuna contra el virus del papiloma humano y contra la gripe. La causa raíz de ello es la ausencia de enfoque de género en las investigaciones científicas, no se suele estudiar los efectos colaterales de los medicamentos y de las vacunas en las mujeres (más allá de abortos y fertilidad) y tampoco en las personas trans que usan hormonas.

Apenas en 1993 se aprobó incluir mujeres y minorías en la investigación clínica, así que la mayoría de vacunas se han testeado en hombres. Por lo tanto, la pregunta sobre irregularidades en la menstruación ha estado ausente en la historia de la ciencia y, por los hechos fácticos, también estuvo ausente en la investigación de la vacuna contra la Covid.

Las náuseas, los calambres y los dolores que trae un ciclo menstrual debe empezar a importar a la comunidad científica. El dolor físico de la mujer debe ser tenido en cuenta. Con ello, recomendaciones sobre momentos específicos del ciclo adecuado para recibir la vacuna o medidas preventivas para evitar el dolor o molestias, tal cual como sucede con el dolor de cabeza y la fiebre, que también son efectos secundarios.

Por: Karol Franco
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