Opiniónmayo 15, 2021hace 8 meses

Una apuesta por la estandarización | Por: Olga Lucía López, directora del IGAC

En Colombia hemos tenido varios sistemas de proyección cartográfica, pero hoy tenemos la oportunidad de dar un paso hacia delante.

Por: Olga Lucía López, directora del IGAC*
@OlgaLLopezM en Twitter

Garantizar la propiedad de la tierra y reducir los conflictos por ella; mejorar el desarrollo de infraestructura; brindar seguridad jurídica, y optimizar la planeación urbana, son algunos de los beneficios de una eficiente administración de la tierra, una deuda histórica que tiene el país, pero que es vital para su desarrollo.   

Actualmente, estamos viviendo un momento ideal para su consecución gracias al uso de nuevas tecnologías y, sin embargo, de nada nos sirven si los datos no se pueden integrar, intercambiar y enriquecer entre sí, facilitando su acceso y uso por parte de todos los ciudadanos y gobernantes.

De hecho, para que podamos disponer de información catastral completa, continua, actualizada y correcta, que sirva de insumo para determinar los derechos y restricciones sobre el territorio, necesitamos una Infraestructura de Datos Espaciales funcional y, sobre todo, interoperable, y para ello es necesario tener un lenguaje común que nos permita comunicarnos y entendernos.

Por eso, hicimos un cambio en el sistema de proyección cartográfico para Colombia basado en nuestro sistema de referencia MAGNA SIRGAS. Esto es, básicamente, un método que representa la superficie curva de la tierra sobre un plano mediante el uso de modelos matemáticos; existen varios y su uso depende del tipo y finalidad de cada mapa. Con el objetivo de la estandarización, se seleccionó para la cartografía oficial del país una representación del territorio mediante coordenadas planas unificadas e inequívocas, con una proyección con un único origen, denominada Origen Nacional.

El objetivo principal de este cambio es facilitar la gestión e intercambio de los datos, y con ello promover el uso y el aprovechamiento de la información geográfica para la toma de decisiones estratégicas a favor de un desarrollo sostenible.

Con el Origen Nacional, unificamos las coordenadas y minimizamos las ambigüedades, evitando la división del país en múltiples zonas geográficas; recordemos que antes existían más de mil orígenes de coordenadas planas para las zonas urbanas y seis para las rurales, que se hacían insostenibles a medida que crecía el territorio representado.

Todo esto redundará en la reducción de tiempos y costos asociados a los procesos de gestión y uso de los datos, y especialmente en la eficiente administración de la tierra que requiere el país.

Vale la pena aclarar que el establecimiento de esta nueva proyección no significa un cambio en las áreas o distancias reales, pues lo que se obtendrá es una representación de los valores de los objetos sobre el territorio de una manera unificada; tampoco se sacrificará la precisión, pues esta depende únicamente de la captura de los datos, y, además, no se restringirá el uso de otras proyecciones para levantamientos, mediciones, proyectos o actividades de posicionamiento.

Realizar la conversión de la información al Origen Nacional es de fácil implementación sobre cualquier programa informático que trabaje con datos espaciales, precisamente, desde el IGAC pusimos a disposición un micrositio donde pueden encontrar un servicio de conversión de coordenadas y conversión masiva con un solo clic (https://origen.igac.gov.co/).

En Colombia hemos tenido varios sistemas de proyección cartográfica, pero hoy tenemos la oportunidad de dar un paso hacia adelante en el camino a una administración de tierras moderna, eficiente e integrada, con un método unificado como el Origen Nacional.

*Directora General del IGAC

Por: NoticiasRCN.com
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