El cumpleaños de Manizales, entre aves, naturaleza y turismo
En el aniversario 177 de la ciudad, el aviturismo se abre espacio como una de las actividades que contribuyen a dinamizar nuevamente la economía local.
Noticias RCN
06:48 p. m.
Manizales celebra un nuevo año de historia en medio de montañas, arquitectura, cultura, café y una biodiversidad que se ha convertido también en una oportunidad para impulsar el turismo. En este escenario, la observación de aves gana protagonismo como una actividad capaz de atraer visitantes y movilizar una cadena que beneficia a hoteles, restaurantes, transportadores, guías, operadores turísticos y otros emprendimientos de la región.
Caldas cuenta con 802 especies de aves registradas, entre ellas 22 endémicas y 77 migratorias, lo que equivale aproximadamente al 42 % de las especies reportadas en Colombia. Esta diversidad convierte al territorio en un punto de interés para observadores, fotógrafos y viajeros especializados que recorren los ecosistemas andinos en busca de especies difíciles de encontrar en otras regiones.
El valor del aviturismo va más allá de la observación. Quienes llegan atraídos por las aves requieren alojamiento, alimentación, transporte, guianza y otros servicios, generando oportunidades económicas alrededor de una actividad que tiene como principal activo la conservación de los ecosistemas.
Biodeversidad en Manizales
A pocos kilómetros de Manizales existen territorios en los que la protección de la biodiversidad se ha mantenido durante generaciones. Bosques altoandinos, corredores biológicos, nacimientos de agua y diferentes pisos térmicos permiten que numerosas especies encuentren alimento y refugio, al tiempo que hacen posible desarrollar experiencias de turismo de naturaleza.
“Desde hace 35 años venimos conservando nuestros bosques y, gracias a ese trabajo, hemos logrado desarrollar una oferta de turismo de naturaleza alrededor de las aves y la fotografía. Hemos creado escenarios que permiten observar y fotografiar especies que difícilmente se encuentran en otros lugares del mundo, convirtiendo la conservación en una oportunidad para atraer visitantes y generar desarrollo en el territorio”, aseguró Juan Martín, CEO de Hacienda El Bosque y miembro de la séptima generación de una familia que ha protegido este territorio.
La hacienda cuenta con más de 950 hectáreas, de las cuales el 55 % corresponde a bosques, y registra cerca de 170 especies de aves. Además, protege 22 nacimientos de agua y conserva 25 kilómetros de cercas vivas que funcionan como corredores biológicos.
Esta riqueza natural también ha permitido que alrededor de Manizales surjan iniciativas dedicadas a la observación, fotografía y conservación de aves, ampliando la oferta para un tipo de viajero que busca experiencias especializadas y un contacto más cercano con los ecosistemas.
“Colombia es uno de los países más biodiversos que he conocido a lo largo de mi vida y Manizales tiene el privilegio de contar, muy cerca de la ciudad, con un lugar como la Reserva de Río Blanco: un bosque de cerca de 500 hectáreas que ha sido protegido durante décadas. Además de su enorme riqueza natural, este ecosistema provee aire fresco y cerca del 30 % del agua que consume la ciudad, lo que demuestra que conservar estos territorios es fundamental tanto para la biodiversidad como para quienes vivimos aquí”, sostiene Dennis Bailey, estadounidense y propietario de Owl’s Watch.
Bailey decidió apostarle al aviturismo en este entorno natural, reconocido por albergar una de las concentraciones de biodiversidad más importantes de los Andes colombianos y por atraer a observadores de aves y viajeros interesados en la naturaleza.
Cumpleaños de Manizales, por todo lo alto
En el cumpleaños de Manizales, esta riqueza representa también una oportunidad para seguir posicionando a la ciudad como un destino de naturaleza. Cada visitante que llega atraído por sus aves contribuye a una cadena económica que se extiende mucho más allá de los lugares de observación y que permite que los beneficios del turismo lleguen a distintos sectores.
La apuesta tendrá una nueva vitrina del 12 al 15 de noviembre, cuando Manizales reciba la Feria de Aves, un encuentro que permitirá mostrar la biodiversidad del territorio, atraer nuevos visitantes y fortalecer el posicionamiento de la ciudad alrededor del turismo de naturaleza.
La expectativa es que la Feria de Aves sea un motivo más para visitar la ciudad, después de celebrar un nuevo cumpleaños, y que Manizales siga encontrando en sus aves, sus paisajes y su biodiversidad una oportunidad para atraer visitantes y mantener en movimiento su economía.

