Venezolanos lograron rescatar a un bebé de entre los escombros tras sismos de 7,2 y 7,5 grados
Los equipos de rescate redoblaron sus operativos de búsqueda, para dar con más personas desaparecidas entre los escombros.
Jorge Leonardo Alzate
07:24 p. m.
En medio de la tragedia que enfrenta Venezuela por los sismos de 7,2 y 7,5 grados que se registraron, con menos de un minuto de diferencia, en la tarde del miércoles 24 de junio, un grupo de locales se convirtió en motivo de esperanza al rescatar a un bebé de brazos, de entre los escombros.
El acto de heroísmo quedó registrado en un video en el que varias personas tratan desesperadamente de llegar al menor, que se encontraba entre bloques de cemento de lo que parecía haber sido su hogar.
Al ver su cabeza y escuchar su llanto, el grupo de locales trabajó con mayor ahínco, hasta lograr rescatarlo. Una pequeña victoria que trae alegría, en medio del dolor y la incertidumbre que enfrentan las familias venezolanas, en ciudades como La Guaira y Caracas, que registran cuantiosos daños.
En la grabación se escucha al grupo narrando lo ocurrido: “Ahí está. Hijo, vente bebecito, vente pa’ fuera. Dios es grande, no joda. Sí se pudo”. Una escena que finaliza con la celebración de quienes participaron en el rescate.
¿Qué otros detalles se conocen sobre la tragedia en Venezuela?
En un último reporte sobre la tragedia del miércoles, las autoridades venezolanas hablan de 188 muertos, 1.520 heridos y 157 desaparecidos. Sin embargo, plataformas ciudadanas advierten que, desde el siniestro, no se tiene razón de más de 39.000 personas.
La emergencia obligó al Gobierno interino de Delcy Rodríguez a decretar el estado de emergencia, cancelar las clases en lo que resta de la semana, suspender el servicio de gas en Caracas y las operaciones del sistema Metro y el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, que habría quedado parcialmente destruido.
Según expertos, lo ocurrido en Venezuela podría ser un doblete sísmico. Se trata de un fenómeno poco frecuente en el que un primer movimiento no libera toda la energía de la falla y se produce un segundo movimiento con mayor fuerza. En este caso, solo 39 segundos separaron un terremoto de otro.
Los daños materiales aún son incalculables, pero cientos de personas pasaron la noche a la intemperie, tratando de buscar señales de vida o algo que pueda salvarse de entre los escombros. Las autoridades redoblaron sus operativos de búsqueda, con la esperanza de encontrar más personas desaparecidas.

