Opiniónmayo 15, 2021hace 2 meses

Secuestro y reclutamiento | Por: Carolina Fierro

Dos crímenes que quisiéramos olvidar, pero que debemos recordar permanentemente para que queden en la memoria colectiva del país como garantía de no repetición.

Por: Carolina Fierro*
@CaroFierroVal en Twitter    

Dos noticias ocurridas la semana pasada nos recuerdan la profundidad de las heridas de dos acciones nocivas y perversas en la realidad del país: el secuestro y el reclutamiento de niños y niñas por parte de la guerrilla.

En Colombia, durante muchos años convivimos con la realidad del secuestro en todas sus modalidades: con el secuestro simple, con el secuestro selectivo, con el secuestro ‘express’, conocido coloquialmente como paseo millonario, con el secuestro colectivo o pesca milagrosa, muy común a principios de este siglo, y con el secuestro extorsivo.

Hoy, años después, aunque las cifras muestran la caída de estos delitos en todas sus modalidades, pasando de más de 3.000 secuestros al año en la década de los 90 a menos de 200 en los últimos años, no podemos olvidar los efectos sicológicos, sociales y emocionales de las víctimas en diferentes modalidades de este atroz delito.

Muchos homenajes se han hecho al periodista Herbin Hoyos recordando su labor, para dar voz a quienes secuestrados buscaban un contacto con sus familias y el mundo más allá de su cautiverio. ¡Entendamos la estruendosa dimensión del secuestro en Colombia, como para que existiera un programa que se emitió por casi un cuarto de siglo!

El programa nunca debió crearse, ni durar más de dos décadas, porque nunca debieron existir ni permanecer tantas voces silenciadas por tanto tiempo. A Herbin Hoyos gracias por la voz que dio a quienes la perdieron secuestrados.

El segundo hecho y noticia de la semana, para no olvidar y resaltar, es el informe presentado ante la JEP por parte de la directora del ICBF, Lina Arbeláez, en el que sustenta las denuncias contra las extintas Farc, por el reclutamiento forzado, recurrente, sistemático y oficializado de niños, niñas y adolescentes en el territorio nacional.

Lina Arbeláez afirmó que el Instituto cuenta con 6.931 expedientes de niños, niñas y adolescentes víctimas del reclutamiento, uso y utilización por parte de grupos armados al margen de la ley.

Dimensionemos el impacto de este número escandaloso en niños, niñas y adolescentes involucrados en violencia, donde su inocencia, su vida, su dignidad y su futuro fue truncado y bloqueado por el reclutamiento, el cual constituye un crimen de guerra contenido en la legislación nacional y en el Estatuto de la Corte Penal Internacional.

Secuestro y reclutamiento: dos crímenes que quisiéramos olvidar, pero que, al contrario del impulso para borrar el dolor y las heridas, debemos recordar permanentemente para que queden en la memoria colectiva del país como garantía de no repetición. 

*Politóloga

Por: NoticiasRCN.com
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