Marcas colombianas de belleza imponen tendencia y conquistan el mercado global
La industria de la belleza en Colombia facturó US$3.565 millones, impulsada por marcas locales que imponen tendencia.
Noticias RCN
01:11 p. m.
La industria de la belleza y el cuidado personal en Colombia ha dejado de ser una simple espectadora de las corrientes internacionales para convertirse en una auténtica dictadora de tendencias. El sector no solo experimenta una expansión sin precedentes dentro de sus fronteras, sino que consolida con fuerza su presencia en los mercados más competitivos del exterior.
De acuerdo con las más recientes cifras de la Cámara de la Industria Cosmética y de Aseo de la ANDI, este segmento alcanzó una facturación histórica de US$3.565 millones de dólares durante el año 2025, registrando un sólido crecimiento del 8,6%.
El auge del consumidor local y la caída de los gigantes
Detrás de este panorama financiero se esconde un cambio radical en la psicología del consumidor. La histórica preferencia por las multinacionales extranjeras ha cedido terreno ante propuestas nacionales que entienden, con precisión quirúrgica, las necesidades del entorno local. Factores como la diversidad de climas del país, los distintos tipos de piel y las múltiples texturas de cabello son ahora el eje central de la innovación científica en el país.
Este ecosistema ha permitido el rápido ascenso de empresas nacidas del emprendimiento digital. Al respecto, Luisa Chimá, fundadora de las reconocidas marcas D’Luchi y Kaba, explica la clave de este fenómeno:
"El crecimiento de las marcas colombianas no es casualidad; ocurre porque aprendimos a escuchar al consumidor local mejor que cualquier multinacional. Logramos democratizar el cuidado personal y el skincare, creando productos de alta calidad pensados específicamente para nuestras necesidades y climas".
Control total y sello sostenible desde Medellín
A diferencia del modelo tradicional de maquila o tercerización, el éxito de este grupo empresarial radica en la verticalización de sus procesos. Desde su planta y laboratorio de última tecnología ubicados en Medellín, se controla estrictamente la cadena de valor. Este enfoque no solo asegura la calidad técnica, sino que incorpora políticas de sostenibilidad rigurosas, tales como:
- El uso de energías limpias en las plantas de producción.
- Sistemas avanzados para el tratamiento y reutilización de aguas.
- Fomento del empleo local y desarrollo de proveedores regionales.
