Deforestación en bosques se redujo 15% en 2025: acciones de América Latina fueron determinantes
Expertos advierten que los resultados positivos del último año no marcan una nueva trayectoria.
Noticias RCN
AFP
10:13 p. m.
Pese al compromiso alcanzado por más de 140 líderes durante la COP26, en Glasgow, para eliminar la pérdida de bosques en 2030, la tendencia global se mantiene aún lejos de la meta.
Lograrlo exigiría que la deforestación se reduzca un millón de hectáreas cada año, aun con el balance que publicó el miércoles, 14 de octubre, el colectivo Forest Declaration Assessment.
En 2025, el planeta perdió poco más de 7 millones de hectáreas; sin embargo, esta cifra representa una reducción del 15% en comparación con 2024.
Colombia ha reducido el número de hectáreas deforestadas los últimos años:
La desaceleración mundial obedece, fundamentalmente, a un giro favorable en la franja tropical de América Latina y el Caribe. Aunque sigue registrando los mayores índices de deforestación, con 2,54 millones de hectáreas, experimentó una contracción del 28% respecto al periodo anterior.
El informe de la agrupación de expertos, ONGs y centros de pensamiento atribuye esta mejora a un cambio en la política pública y destaca el desempeño de Colombia que, los últimos cuatro años redujo de manera sostenida ña tala forestal, especialmente, en los departamentos de Guaviare, Caquetá y Meta.
El panorama es poco favorecedor:
Sin embargo, los expertos reciben con cautela los resultados del último informe. Erin Matson, investigadora de Climate Focus y coautora del documento, calificó los números como una muestra alentadora de que el cambio es viable, pero aclaró que lo registrado en 2025 debe considerarse una excepción antes que una tendencia.
El panorama se torna aún más complejo al mirar hacia otras latitudes. En la cuenca del Congo, África central, la degradación ambiental sufrió un deterioro agudo al perder 2,4 millones de hectáreas de cobertura boscosa, alcanzando niveles de devastación que por primera vez se igualan a los de latinoamericana.
A esto se suma el impacto del fenómeno de El Niño de intensidad excepcional, cuyos efectos provocaron semanas continuas de incendios en Indonesia y amenazan con multiplicar las sequías e incendios en las selvas tropicales, haciendo casi inviable que la desaceleración se repita en 2026.

