Corte Constitucional prohíbe sacrificar animales por vejez extrema: ¿qué cambia con la decisión?
El alto tribunal declaró inconstitucional la norma que permitía el sacrificio de animales por edad avanzada.
Valentina Bernal
02:39 p. m.
En Colombia, el Estatuto Nacional de Protección de los Animales, establecido mediante la Ley 84 de 1989, contemplaba diferentes circunstancias bajo las cuales podía realizarse el sacrificio de animales que no estaban destinados al consumo humano.
Entre esas causales se encontraba la denominada vejez extrema, contemplada en el literal c) del artículo 17. Sin embargo, la Corte Constitucional determinó que esta disposición era incompatible con la Constitución, debido a que la edad avanzada, por sí sola, no constituye una justificación suficiente para terminar con la vida de un animal.
La decisión se adoptó mediante la Sentencia C-336 de 2026, en el expediente D-17274, bajo la ponencia del magistrado Héctor Alfonso Carvajal Londoño. La Sala Plena declaró por unanimidad inexequible la expresión que permitía el sacrificio por esta causa.
¿Qué decidió la Corte Constitucional?
El alto tribunal determinó que la vejez extrema no puede considerarse, por sí misma, una razón legal suficiente para sacrificar a un animal.
Uno de los principales argumentos es que la expresión utilizada por la ley no establece criterios objetivos ni científicos que permitan determinar cuándo un animal alcanza una edad que justificaría poner fin a su vida.
En otras palabras, la norma no definía con suficiente precisión qué debía entenderse por vejez extrema, lo que podía dar lugar a decisiones subjetivas y difíciles de controlar.
Para la Corte, la edad avanzada no elimina el derecho de los animales a recibir protección. Por el contrario, cuando envejecen y se vuelven más frágiles o dependientes, aumenta la responsabilidad humana de garantizarles cuidado y asistencia.
¿Qué cambia para la protección de los animales mayores?
La decisión refuerza el principio de que los animales son seres sintientes y que su protección no puede debilitarse por el hecho de que envejezcan.
La Corte señaló que la Constitución ecológica impone deberes de protección hacia los animales, especialmente cuando se encuentran en condiciones de vulnerabilidad.
Esto significa que la edad, por sí sola, no puede utilizarse como justificación para terminar con la vida de un animal. Su condición de adulto mayor exige evaluar sus necesidades y garantizarle cuidados adecuados.
El fallo también cuestiona una práctica en la que la vejez puede convertirse en una razón suficiente para el sacrificio, sin que exista una evaluación objetiva de las condiciones particulares del animal.

