Presidente Abelardo de la Espriella ordenó operación militar contra las ‘caravanas de la muerte’
El mandatario solicitó a las fuerzas militares desmantelar la red criminal detrás del del robo de miles de barriles de combustible, presuntamente destinados al narcotráfico en el Catatumbo.
Noticias RCN
09:00 p. m.
En horas de la tarde de este domingo 23 de agosto, el presidente Abelardo de la Espriella, ordenó una operación conjunta de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional para desmantelar las denominadas ‘caravanas de la muerte’.
Se trata de redes criminales que estarían robando combustible a gran escala y destinándolo, presuntamente, a la producción de cocaína en zonas álgidas como el Catatumbo.
La información que estoy recibiendo sobre el hurto de combustibles y crudo en Colombia es absolutamente alarmante y exige una respuesta inmediata y contundente del Estado.
De la Espriella denunció cómo operan las ‘caravanas de la muerte’
A través de su cuenta de X, el presidente explicó que cada mes estarían siendo hurtados cerca de 123.700 barriles de productos refinados —gasolina, diésel y nafta— solamente en un poliducto de 14 pulgadas que conecta Pozos Colorados, en Santa Marta, con el interior del país. Las pérdidas se concentran principalmente en Cesar y Magdalena.
Explicó que de mantenerse este ritmo, “estaríamos hablando de más de 1,5 millones de barriles al año, con pérdidas superiores a $500.000 millones para Ecopetrol y, por tanto, para la Nación”.
Robo de combustible estaría destinado al narcotráfico
El jefe de Estado advirtió que la situación se agrava porque estos combustibles estarían siendo utilizados como insumos en el procesamiento ilícito de cocaína.
Por eso debemos determinar cuánto del combustible hurtado está terminando en las cadenas del narcotráfico y qué organizaciones están detrás de su adquisición y transporte.
Los delincuentes utilizarían las llamadas ‘caravanas de la muerte’ para cargar, transportar y escoltar el combustible robado, llegando a movilizar hasta 600 vehículos, muchos de ellos con destino al Catatumbo, región conocida por la presencia de cultivos ilícitos y grupos armados.
"Si confirmamos que gran parte de este combustible está alimentando los complejos de producción de cocaína, entonces no estamos solamente frente a un gigantesco robo a Ecopetrol: estamos frente a una cadena criminal que puede estar conectando el hurto de hidrocarburos con el narcotráfico y la financiación de organizaciones armadas terroristas”, advirtió.
Frente a este panorama, De la Espriella ordenó una operación militar:
Quiero una operación conjunta de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, articulada con Ecopetrol, la Fiscalía y las demás autoridades competentes, para atacar integralmente esta economía criminal.
Pidió puntualmente desmantelar toda la cadena criminal: quién financia, hurta, almacena, transporta, escolta, compra y comercializa el combustible robado, determinando especialmente qué cantidad termina en las estructuras del narcotráfico.



