¿Quién estuvo detrás del atentado contra Miguel Uribe? Así fue la investigación
Un año después del atentado, las autoridades han logrado ocho capturas y una aprehensión, mientras la investigación sigue abierta para establecer si hubo más responsables detrás del ataque que conmocionó al país.
Noticias RCN
01:49 p. m.
A las 5:30 de la tarde del 7 de junio de 2025, mientras Miguel Uribe Turbay luchaba por sobrevivir tras el atentado que sufrió en el parque El Golfito, en el barrio Modelia de Bogotá, comenzaba también una de las investigaciones más complejas de los últimos años para las autoridades colombianas.
Lo que para muchos era una escena caótica marcada por el miedo y la incertidumbre, para los investigadores de la Dijín se convirtió en una gigantesca escena del crimen de más de 45.000 metros cuadrados. Allí comenzaron a recolectarse vainillas, rastros biológicos, prendas, registros de cámaras de seguridad y evidencia digital que más tarde permitirían reconstruir minuto a minuto la ejecución del ataque.
Las pistas que condujeron a los responsables
En diálogo con Noticias RCN, quien lideró el equipo de investigadores recordó que los primeros esfuerzos se concentraron en la recolección de videos tanto en el lugar de los hechos como en los sectores aledaños, con el objetivo de identificar las rutas de llegada y escape de los implicados.
La información recopilada permitió a los más de 180 uniformados asignados al caso identificar viviendas, vehículos, motocicletas y líneas telefónicas que terminaron conectando a quienes habrían participado en la planeación y ejecución del atentado.
Uno de los hallazgos clave se produjo gracias a los registros audiovisuales obtenidos en una cuadra de Modelia. Allí los investigadores lograron caracterizar a alias "El Costeño" y alias "Catherine", señalados de participar en la logística del ataque.
Posteriormente fueron capturados otros integrantes de la estructura, entre ellos alias "El Beneco", señalado de movilizar en un vehículo a alias "Catherine" y alias "Chipi", quienes habrían transportado el arma utilizada por el menor que ejecutó el atentado. También fueron judicializados alias "El Hermano", alias "Cristian", alias "Harold" y otros presuntos colaboradores que, según la investigación, participaron en labores de transporte, ocultamiento y apoyo logístico.
El vínculo con la Segunda Marquetalia
A medida que avanzaba el proceso judicial, los investigadores concluyeron que el atentado no correspondía a una acción aislada ni a un simple plan sicarial. Según las autoridades, detrás de la operación existía una estructura criminal más amplia con conexiones directas con grupos armados ilegales.
Las pesquisas permitieron identificar el papel de alias "El Viejo", señalado de servir como enlace entre los autores materiales y los presuntos determinadores del crimen. De acuerdo con la Policía, esta persona habría sostenido reuniones con integrantes de la Segunda Marquetalia, grupo armado ilegal encabezado por alias Iván Márquez.
Las autoridades sostienen que alias "El Viejo" mantuvo contactos con alias "Jaco" o "Kendri" y con alias "El Zarco Aldinever", uno de los principales cabecillas de esa organización armada.
La hipótesis investigativa indica que cerca de mil millones de pesos habrían sido destinados para financiar la operación criminal contra el entonces senador y precandidato presidencial.
Un caso que sigue abierto
Hasta el momento, la Policía reporta ocho capturas y una aprehensión relacionadas con el atentado, varias de ellas acompañadas de condenas y preacuerdos judiciales. Sin embargo, la investigación continúa para establecer si existieron otros actores involucrados y determinar con precisión los móviles que llevaron a planear el ataque.
Un año después, el atentado contra Miguel Uribe sigue siendo una de las investigaciones criminales más relevantes para las autoridades colombianas. Mientras avanzan las diligencias judiciales, persisten interrogantes sobre la totalidad de la estructura que habría participado en la planeación y financiación del crimen que golpeó la democracia colombiana.

