Descubren altar que servía para sacrificios humanos en Guatemala: ¿qué había en el lugar?
El lugar tenía ofrendas humanas y un entierro central asociado a posibles élites religiosas o políticas.
Noticias RCN
AFP
05:41 p. m.
En el norte del departamento de Petén, dentro del sitio arqueológico de El Tigre, arqueólogos confirmaron el hallazgo de una estructura circular maya de más de 2.000 años de antigüedad.
El descubrimiento fue informado oficialmente por el Ministerio de Cultura de Guatemala y hace parte de excavaciones iniciadas en 2025, en las que participaron especialistas de Guatemala, Francia, México y Canadá.
El hallazgo corresponde a un edificio ritual del período Preclásico Terminal (100 a.C.–150 d.C.), una de las etapas menos documentadas y más complejas del desarrollo temprano de la civilización maya.
¿Dónde encontraron el altar que servía para sacrificios humanos en Guatemala?
La estructura fue identificada en el sitio El Tigre y ha sido denominada “Okox”, palabra que en idioma maya q’eqchi significa “hongo”.
Se trata de una construcción circular de 2,2 metros de altura y aproximadamente 5 metros de diámetro. Además, está asociada a una estructura rectangular, y ambas forman un conjunto de cerca de 10 metros de longitud.
De acuerdo con los investigadores, la edificación destaca por su técnica constructiva ya que fue levantada con grandes bloques de piedra caliza cuidadosamente labrados, lo que evidencia un alto nivel de especialización arquitectónica para su época.
También se encontraron elementos decorativos poco comunes, como molduras en el perímetro y restos de pintura roja sobre algunas superficies.
¿Para qué servía esta estructura maya?
Según el reporte del Ministerio de Cultura de Guatemala, el edificio circular funcionaba como un altar asociado a ofrendas y posibles sacrificios humanos, lo que lo convierte en un espacio de carácter ceremonial.
El hallazgo incluye evidencia directa de prácticas rituales vinculadas a la construcción y uso del lugar.
¿Qué había en el lugar?
Uno de los aspectos más delicados del descubrimiento es la presencia de entierros humanos asociados directamente a la estructura, interpretados como posibles ofrendas rituales.
Las investigaciones documentaron tres casos específicos:
- Un niño de menos de tres meses de nacido fue enterrado al norte de la estructura, debajo de un cuenco con figuras zoomorfas.
- Un segundo menor, de entre siete y nueve años, fue hallado en el lado oeste del conjunto arquitectónico.
- En el centro de la estructura fue inhumado un hombre de entre 30 y 40 años, colocado bajo un recipiente de gran tamaño.
¿Qué hallaron junto al entierro principal?
Cerca del cuerpo del hombre adulto se encontró un punzón elaborado con espina de mantarraya, un objeto utilizado en rituales de autosacrificio dentro de la cultura maya.
Según el arqueólogo Julien Hiquet, jefe del proyecto e investigador de la Universidad de París 1 Panthéon-Sorbonne, este elemento sugiere que el individuo pudo haber tenido un rol religioso o político de alto rango.
Asimismo, los investigadores señalan que “Okox” constituye un caso de estudio clave para comprender el desarrollo temprano de las tierras bajas mayas, una región fundamental en la historia de esta civilización.


