Periodista venezolana expuso la crisis ambiental en las playas de La Guaira al acumular toneladas de escombros
Tras casi dos meses del doblete sísmico, expertos han emitido alertas ante la contaminación generada por los escombros de las edificaciones destruidas.
Noticias RCN
07:24 p. m.
La tragedia en La Guaria tras el doblete sísmico que afectó a varios estados en Venezuela, el pasado 24 de junio, no ha cesado ya que actualmente son miles de personas las que siguen viviendo en albergues improvisados cerca de las estructuras colapsadas de las que un día fueron sus viviendas.
Aunque la mayoría de los grupos de rescate se han retirado ante la complejidad de extraer los cuerpos faltantes, ahora La Guaira enfrenta otro problema adicional al humanitario.
Este corresponde al ambiental ya que los restos de cientos de edificios que colapsaron, o que están a punto de colapsar, se encuentran en algunas playas de la ciudad.
Crisis ambiental tras el doblete sísmico en La Guaira
Según Valentina Quintero, reconocida periodista venezolana, la costa de La Guaira está repleta de los escombros y despojos que han sido llevados a las orillas del mar.
Sin embargo, la preocupación aumenta con el paso de los días ya que todavía faltan centenas de edificios, inhabitables, por derrumbar y que, probablemente, también terminarán en las playas.
Según lo registrado en cámaras, las altas corrientes ya han llegado hasta estas amplias pilas de ladrillos, cemento, vigas, entre otros elementos de construcción, por lo que estos despojos ya estarían ingresando al mar.
Más allá de encontrar concreto, los escombros también poseen diferentes electrodomésticos destruidos como neveras, estufas, lavadoras, plásticos, baterías, pinturas, entre otros objetos con altas probabilidades de emanar químicos contaminantes en el ambiente.
A esta situación también se suma el impacto económico que el doblete sísmico ha generado, pues, según Quintero, históricamente los guaireños han vivido de su mar al realizar diversas actividades comerciales como la pesca y el turismo.
“Los escombros tienen que ser ubicados, clasificados y procesados en una cantera seca, lejos del mar. Junto al mar, es una manera lenta de lanzarlos al mar”, aseguraron Isaías Landaeta y Valentina Quintero.
PNUD estima 1,2 millones de toneladas de escombros
Según una evaluación preliminar, presentada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se estima que, del total de los 1,2 millones de toneladas des escombros, 915.000 toneladas corresponde a edificios dañados y 332.000 correspondencia artículos domésticos o pertenencias personales.
Las mayores cantidades de estos escombros se concentran en Catia La Mar, Caraballeda y Urimare.
"La remoción de escombros va mucho más allá de retirar los restos de las edificaciones: restablece el acceso, permite reanudar los servicios y crea las condiciones para que las personas puedan comenzar a reconstruir sus vidas. Al transformar datos satelitales en información útil para la toma de decisiones, podemos ayudar a las autoridades nacionales a priorizar los esfuerzos de recuperación y restablecer los servicios esenciales, de modo que escuelas, hospitales y comercios puedan volver a funcionar", explicó Luis Francisco Thais, Representante Residente del PNUD en Venezuela.

