Familiares de presos políticos en Venezuela acampan hace 15 días frente a la embajada de EE. UU.
Manifestantes sugieren que hay nuevas liberaciones cada que el gobierno estadounidense aborda el tema.
Noticias RCN
AFP
06:14 p. m.
La presión que ejerce el gobierno de los Estados Unidos sobre el panorama político actual de Venezuela ha llevado a decenas de familias a buscar en la Casa Blanca el amparo que, según denuncian, les niegan las propias instituciones de su país.
Con un llamado desesperado como "recurso de última instancia", un grupo de familiares de presos políticos se plantó ante la embajada norteamericana en Caracas para pedirle al presidente Donald Trump que use su influencia para forzar la liberación de cientos de opositores que aún permanecen en prisión.
El escenario de esta protesta, que ya cumple poco más de dos semanas, se concentra en un sector exclusivo de la capital venezolana. Allí, alrededor de 40 personas pernoctan en un campamento improvisado rodeado de banderas estadounidenses y carteles con los rostros del mandatario norteamericano, de su secretario de Estado, Marco Rubio, y del encargado de negocios en el país, John Barrett.
A este último le habrían hecho llegar una carta a través del personal de seguridad de la sede diplomática, en la que solicitan formalmente una audiencia. "Señor Barrett, respetuosamente solicitamos que reciba a una representación de las familias que permanecemos en vigilia para compartir de primera mano nuestros testimonios", reza el documento que fue remitido.
Foro Penal advierte que la cifra de presos políticos en el país ronda los 400:
La huelga frente a la Embajada surge tras el giro político que dio Venezuela en enero, cuando Delcy Rodríguez asumió la presidencia del gobierno interino tras la captura de Nicolás Maduro en medio de la operación ‘Resolución Absoluta’.
Aunque la administración de Rodríguez impulsó un proceso de liberación de reclusos poco después de tomar el poder y ratificó una ley de amnistía en febrero, el impacto de estas medidas es considerado insuficiente por las organizaciones de derechos humanos. De hecho, la oenegé Foro Penal advierte que la cifra de presos políticos todavía ronda las 400 personas.
Las familias en vigilia sostienen que el avance de estas excarcelaciones depende por completo de las declaraciones que se emitan desde Washington. Así lo manifestó Liliana Rico, de 49 años, quien acampa sosteniendo una imagen de Trump para exigir la libertad de su hermano —procesado por supuesta asociación para delinquir y financiamiento al terrorismo tras ser vinculado a un atentado con drones contra Maduro—.
Según Rico, la dinámica del gobierno interino es reactiva: "Cada vez que el presidente de Estados Unidos, el señor Donald Trump, hace mención de los presos políticos que están siendo liberados es que ellos salen y liberan un poquito".
Familiares de los presos políticos piden ser escuchados:
Por su parte, Gabriela Álvarez, esposa de un camarógrafo bajo arresto desde 2022 por documentar un presunto caso de narcotráfico, justificó la movilización argumentando que apelar a la diplomacia extranjera es el camino más lógico dada la coyuntura del país. "Venimos para que por favor seamos escuchados y que nos ayuden a liberar a nuestros familiares ya que Estados Unidos está tutelando Venezuela actualmente", comentó en declaraciones entregadas a la agencia de noticias francesa AFP.
El dolor de quienes aseguran haber agotado todas las vías legales internas quedó retratado en el testimonio de Lexis Sandoval. Con un cartel con los rostros de varios detenidos, incluyendo el de su hijo de 26 años, Miguel Irigoyen, la mujer reflejó el desgaste emocional de las dos semanas de protesta frente a la embajada: "Hay mucha gente inocente presa. Si tengo que arrodillarme por mi hijo no me importa", advirtió entre lágrimas.

