Trabajar más de 55 horas semanales incrementa en un 35 % el riesgo de accidente cerebrovascular
Investigaciones de la OMS han revelado algunas de las afectaciones a la salud por el exceso de trabajo.
Noticias RCN
06:02 p. m.
La fatiga o cansancio extremo es una falta de energía que interfiere, de manera significativa, en las tareas del día a día. Según expertos, esta se diferencia del cansancio común ya que no mejora fácilmente por lo que podría tratarse de un síntoma relacionado con una afección o síndrome.
Pero la fatiga también ha empezado a tomar mayor relevancia en los contextos laborales ya que esta no solo afecta la salud emocional o física de las personas, sino que también involucra la productividad de los colaboradores en una empresa.
¿Cuáles son los riesgos laborales de la fatiga?
Un informe realizado por National Safety Council reveló que el 97% de los trabajadores presenta al menos un factor de riesgo de fatiga laboral, una condición que reduce la energía, concentración y capacidad de respuesta.
Cuando se intensifica, incrementa la posibilidad de errores y accidentes. El mismo informe estima que cerca del 13% de las lesiones laborales se asocian a la fatiga.
La falta de espacios de trabajo seguros también hace parte de los factores de riesgo para que un trabajador desarrolle fatiga. Elementos como luz deficiente, ventilación escasa, temperaturas extremas, ruido o la falta de mobiliario ergonómico obligan al trabajador a realizar un esfuerzo adicional constante.
También otros elementos psicosociales como la falta de comunicación y de apoyo, o la presión laboral constante, contribuyen significativamente al desarrollo de fatiga al afectar el bienestar general.
Según la OMS y la OIT, trabajar más de 55 horas semanales incrementa en un 35 % el riesgo de accidente cerebrovascular y en un 17 % el de cardiopatía isquémica, respectivamente, en comparación con jornadas estándar.
Posibles soluciones ante la fatiga laboral
Organizaciones internacionales han recomendado implementar enfoques integrales que combinen mejoras en las condiciones físicas del entorno al implementar mobiliario ergonómico, equipos adecuados y espacios de descanso favorece la recuperación y comodidad del trabajador.
“A nivel organizacional, promover la desconexión laboral, el equilibrio entre vida personal y trabajo, junto con la gestión del estrés y una comunicación efectiva, contribuye a crear entornos laborales más seguros y saludables”, así lo señaló Luana Polo, líder del programa psicosocial de Promoción y Prevención de Positiva Compañía de Seguros.
Así mismo, la experta señaló la importancia de que cada trabajador tome acciones para reducir este tipo de fatiga. Esto por medio de acciones como: la práctica regular de actividad física, una alimentación balanceada, hidratación constante, adoptar una adecuada higiene del sueño, definir horas de sueño y evitar el uso de pantallas antes de dormir.
“Invertir en condiciones laborales seguras y en la promoción del descanso son una estrategia que impacta directamente en la productividad, la salud y la sostenibilidad de las empresas”, declaró también la psicóloga.

