Rusia advierte que Ucrania “se queda sin tiempo” para aceptar condiciones de paz
El Kremlin endureció su postura y alertó que Kiev debe decidir pronto si acepta sus exigencias territoriales para un alto al fuego.
AFP
06:42 a. m.
La tensión en la guerra entre Rusia y Ucrania volvió a escalar luego de que el Kremlin advirtiera que Kiev “se está quedando sin tiempo” para llegar a un acuerdo que ponga fin a casi cuatro años de conflicto armado.
El mensaje llega en medio del invierno boreal y tras una nueva oleada de ataques rusos que dejó a miles de personas sin calefacción en la capital ucraniana, donde se han registrado temperaturas de hasta –12°C.
Rusia endurece el tono y descarta propuestas occidentales
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que la situación en el campo de batalla “se deteriora día a día” para Ucrania y que el margen para tomar decisiones políticas “se está reduciendo”. Según Moscú, la vía diplomática continúa abierta, pero con condiciones.
El presidente Vladimir Putin exige como requisito para un alto el fuego la retirada ucraniana de extensas zonas del este y el sur que Rusia reclama como propias desde las anexiones realizadas tras el inicio de la invasión en 2022.
Moscú insiste en que, si fracasan las negociaciones, avanzará militarmente para ocupar por completo esos territorios.
Washington y Europa buscan un marco común
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, aseguró que negociadores de su Gobierno, Estados Unidos y la Unión Europea acordaron un plan marco de 20 puntos para desacelerar el conflicto. Ese esquema sería una adaptación de una propuesta inicial estadounidense, criticada por sectores de Kiev por favorecer a Moscú.
Sin embargo, el Kremlin rechazó cualquier modificación y mantiene su posición. Peskov confirmó que el diálogo con Washington continúa y que Rusia espera hacer valer sus objeciones en la mesa.
Desde Washington, el presidente Donald Trump expresó su molestia por el estancamiento, señalando que, pese a meses de conversaciones, no ha habido resultados concretos. Analistas atribuyen esta presión a la nueva estrategia estadounidense para contener los efectos económicos y geopolíticos del conflicto en Europa.
Un conflicto sin fecha de cierre
La guerra en Ucrania se ha convertido en la más extensa y destructiva en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con consecuencias humanitarias, energéticas y territoriales aún inciertas. Por ahora, ninguno de los frentes parece dispuesto a ceder del todo y la posibilidad de una transición hacia la paz sigue en suspenso.