¿Por qué los peajes de la vía al Llano no subieron con el IPC y se dispararon hasta un 10%?
Desde la medianoche entraron en vigencia las nuevas tarifas.
Valentina Bernal
08:11 a. m.
Desde la medianoche de este viernes 16 de enero comenzaron a regir las nuevas tarifas de los peajes en todo el país.
El ajuste general autorizado es del 5,1% correspondiente al Índice de Precios al Consumidor (IPC); sin embargo, no todos los corredores viales aplicaron ese mismo porcentaje.
En la Vía al Llano, por ejemplo, el incremento fue mayor con alzas cercanas al 10%, ubicando estos entre los más costosos de Colombia.
¿Cuánto valdrá viajar al Llano con las nuevas tarifas de los peajes?
Con la entrada en vigencia de las nuevas tarifas, los conductores que se movilizan entre Bogotá y Villavicencio deberán asumir un mayor costo en peajes.
En este corredor vial, el incremento no se limitó al ajuste del 5,1% por IPC, sino que superó ese porcentaje y llegó a cerca del 10% en las tres casetas.
- El peaje de Boquerón, ubicado en el tramo entre Bogotá y Villavicencio, quedó desde hoy en $20.800 para vehículos particulares y livianos.
- El peaje de Naranjal pasó a costar $17.800.
- El de Pipiral, que es uno de los más caros de todo el país, subió hasta los $29.100.
Con estos nuevos valores, un conductor que se desplace en su carro particular desde la capital del país hasta Villavicencio deberá pagar en total $67.700 únicamente en peajes.
¿Por qué los peajes de la vía al Llano subieron más que el resto?
Aunque en el resto del país el ajuste aplicado corresponde al 5,1% del IPC para los peajes administrados por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), en la Vía al Llano la situación es distinta.
Allí se aplicó un aumento adicional del 4,8%, autorizado por el Ministerio de Transporte el 4 de agosto.
Este incremento adicional, según se ha explicado, obedece a que durante varios años las tarifas estuvieron congeladas. A esto se suman los cierres de la vía provocados por derrumbes y protestas, situaciones que afectaron la operación del corredor.
Como resultado, se generó una deuda con la concesión, valor que ahora deberá ser cubierto directamente por los usuarios que transitan por la vía Bogotá–Villavicencio.

