Informe advierte que las olas de calor extremo podrían estar matando a 13.000 personas por año en Latinoamérica
En varios puntos de America central, del sur y el norte llegaron a registrarse temperaturas superiores a los 45 ºC, el año pasado.
Noticias RCN
AFP
09:06 a. m.
El devastador paso del huracán Melissa por Jamaica, cuyas pérdidas económicas superaron el 40% de su Producto Interno Bruto (PIB), se convirtió en uno de los rostros más crudos de un 2025 en el que América Latina y el Caribe encadenaron un récord climático tras otro.
Sin embargo, más allá de la destrucción, la región enfrenta una alarmante realidad invisible: la incapacidad estructural de sus países para contabilizar cuántas personas están muriendo realmente a causa de las sofocantes olas de calor extremo.
Así lo revela el informe "El estado del clima en América Latina y el Caribe 2025", publicado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM). El organismo advierte que la cifra estimada de 13.000 fallecimientos anuales atribuibles a las altas temperaturas en la región, aunque parece subestimada, se calcula con datos obtenidos de un promedio de 17 países entre 2012 y 2021.
El clima es cada vez más extremo en la región:
Esta brecha de información se debe a que la mayoría de países en la región no publican de forma sistemática datos sobre los decesos provocados por el calor. Ante la falta de registros oficiales directos, los expertos se ven obligados a deducir los impactos reales mediante análisis indirectos del exceso de mortalidad, lo que convierte al calor extremo en "una carga creciente para la salud pública" que no se está midiendo con precisión.
El panorama que describe el documento de la OMM expone una crisis generalizada en casi todos los frentes ambientales durante el año pasado. Mientras el 85% del territorio de México sufría los embates de una severa sequía y en las cumbres andinas se aceleraba el deshielo de los glaciares, las lluvias torrenciales provocaron graves inundaciones y deslizamientos de tierra que golpearon con fuerza a Colombia, Venezuela, Brasil, Perú y Ecuador.
En medio de este escenario, en América del Sur, Central y del Norte llegaron a experimentarse temperaturas que superaron los 45 ºC en varios puntos geográficos, debido a olas de calor recurrentes e intensas.
Agencias del clima y sector salud deberían trabajar de la mano:
Frente a este desafío, José Marengo, autor principal del informe e investigador del Centro Nacional de Monitoreo y Alertas de Desastres Naturales de Brasil (Cemaden), destacó durante la presentación del documento la urgencia de establecer mecanismos formales para conectar las estadísticas de mortandad con los eventos de calor extremo.
La OMM concluye con una advertencia contundente: en un escenario donde los episodios de temperaturas extremas seguirán intensificándose, la única vía para frenar la mortalidad evitable es potenciar la cooperación entre las autoridades climáticas y las sanitarias. Para el organismo, existe una "necesidad imperiosa" de fusionar los sistemas de alerta meteorológica temprana con los protocolos de activación de las redes de salud pública.

