Parejas divorciadas en Brasil podrán compartir la custodia de sus mascotas
Con menos hijos, las parejas han estrechado vínculos con sus animales.
Noticias RCN
09:33 a. m.
El Congreso de Brasil aprobó una ley que permitirá a las parejas que se separen compartir la custodia de sus mascotas, una medida que refleja la creciente importancia de los animales de compañía en la vida de los brasileños.
Según datos oficiales, el país cuenta con más de 164 millones de mascotas, cifra que supera ampliamente la población infantil menor de 14 años, estimada en unos 40 millones.
La normativa establece que, en caso de ruptura sin acuerdo, un juez podrá determinar el régimen de custodia compartida y la distribución equitativa de los gastos de mantenimiento del animal.
La condición es que el perro o gato haya convivido la mayor parte de su vida con la pareja durante el matrimonio o unión. Sin embargo, la ley no aplicará en situaciones de violencia doméstica o riesgo para alguno de los miembros.
Un reflejo de los cambios sociales
Los parlamentarios señalaron que la iniciativa responde al aumento de disputas judiciales por la custodia de mascotas y a los cambios sociales de las últimas décadas. Con menos hijos, las parejas han estrechado vínculos con sus animales, considerados por muchos como verdaderos miembros de la familia.
La aprobación se dio el martes en el Senado y ahora la ley espera la promulgación del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El mandatario, de 80 años, ha comentado en tono humorístico sobre los crecientes gastos que implica el cuidado de los animales, desde visitas al veterinario hasta rutinas de higiene.
Un país de amantes de los animales
Brasil, con 213 millones de habitantes, es uno de los países con mayor población de mascotas en el mundo. El Instituto Pet Brasil estima que existen más de 164 millones de animales de compañía, en su mayoría perros. Lula y la primera dama Rosangela "Janja" da Silva son parte de esta tendencia: ambos adoptaron dos perras que viven en la residencia oficial.
La nueva ley marca un hito en la legislación brasileña, al reconocer legalmente el lugar que ocupan los animales en la vida afectiva de las familias.


