Morir nunca se había sentido tan bien como en Grim Trials | Reseña
Grim Trials convierte cada derrota en una oportunidad para aprender a jugar y conocer mejor a Avelin, su protagonista.
03:36 p. m.
Confieso que al principio no entendía muy bien la dinámica de Grim Trials. Los primeros combates me resultaron frustrantes, principalmente porque Avelin todavía es bastante débil y cualquier error puede terminar con la partida. Sin embargo, con el paso de las horas entendí que aquí morir tenía otro propósito.
Avelin está atrapada en el inframundo y tiene una misión bastante clara: debe purificarse enfrentando a siete almas pecadoras para regresar a la vida y reencontrarse con la persona que ama. Pero detrás de esta historia hay una protagonista que también tiene que enfrentarse a sus propios demonios.
Si eres de los que suelen saltarse los diálogos para llegar rápido al siguiente combate, aquí podrías estar perdiéndote una parte importante de la experiencia. Los personajes que acompañan a Avelin no están ahí simplemente para cumplir una función dentro de la aventura. Cada uno tiene su propio propósito.

¿Qué pasa cuando Avelin muere?
Aquí está una de las mecánicas que más me ha gustado: el permadeath; cuando Avelin muere, pierdes el avance de esa partida y debes comenzar nuevamente el recorrido. Al principio esto puede desesperar, especialmente cuando llevas varios minutos intentando superar una arena y terminas perdiendo.
Pero aquí viene lo bueno, no todo desaparece. Los recursos que consigues de las almas derrotadas pueden conservarse y utilizarse posteriormente para mejorar las armas, la vestimenta o preparar pociones. Esto hace que una derrota no se sienta como tiempo completamente perdido.
También existe un árbol de habilidades que permite ir mejorando a Avelin y adaptar su progreso a tu forma de jugar. Y aquí es donde Grim Trials empieza a exigirte algo más que buenos reflejos.

Para fabricar pociones, preparar equipamiento o crear armas, Grim Trials también incorpora pequeños desafíos de interacción. Para que te hagas una idea, el sistema me recordó a los minijuegos de lanzamiento de hechizos de Hogwarts Legacy, donde debes seguir correctamente un patrón para completar la acción. Puede parecer un detalle menor, pero hace que la preparación de Avelin también requiera cierta habilidad de concentración del jugador.
Las arenas están divididas en hexágonos y, después de superar cada uno, aparecen tres opciones de “Bendición”. Estas ofrecen diferentes posibilidades para modificar la partida y construir una estrategia.

El detalle está en que las Bendiciones cambian en cada partida. Si mueres y vuelves a comenzar, las opciones aparecen de manera aleatoria. Así que esa combinación que te funcionó tan bien en una partida puede no estar disponible en la siguiente.
Aunque Grim Trials no apuesta por un sistema de combate especialmente complejo, atacar y esquivar resulta suficiente para mantener los enfrentamientos entretenidos. Esa sencillez funciona porque el juego no necesita llenar el combate de mecánicas para hacerlo divertido. La satisfacción está en aprender cuándo atacar, cuándo esquivar y cómo aprovechar las habilidades y recursos que tienes disponibles en cada partida.
No todo consiste en combatir
Otra cosa que agradecí mientras avanzaba es que Grim Trials no se limita a llevarte de una arena a otra. También existen misiones secundarias que permiten salir un poco de la dinámica de los combates y descubrir otras situaciones durante la aventura.
Son pequeños cambios de ritmo que hacen que el recorrido resulte más entretenido y evitan que todo se sienta como entrar a una arena, derrotar enemigos y repetir. Además, el juego tiene algunos personajes que terminan siendo parte importante de esos momentos de pausa.

Namélés, el perrito que acompaña a Avelin, es uno de ellos. Puedes darle algunos bocadillos y, si estás pendiente, puede sorprenderte con algún detallito. Es un elemento pequeño, pero precisamente por eso termina siendo uno de esos momentos que recuerdas.
Breone, la gatita azul, también merece atención. Si quieres conocer mejor a Avelin, sus diálogos aportan información que no necesariamente encontrarás avanzando únicamente por las arenas.
Esta presencia de animales en Grim Trials me gustó porque no se siente como un recurso utilizado simplemente para hacer más bonito el juego. Estos personajes también ayudan a mostrar una faceta diferente de Avelin y a darle un poco de humanidad a una historia que transcurre en el inframundo.

Y hablando de personajes, grábate este nombre, porque Milyun tiene un diseño que me recordó inmediatamente a El viaje de Chihiro, de Hayao Miyazaki. Puede ser una apreciación muy personal, pero fue imposible no encontrarle el parecido y si eres fan de este universo, sin duda alguna te sacará una sonrisa.
Otro aspecto que disfruté especialmente fue la música. No esperaba que terminara siendo uno de los elementos que más me llamaría la atención, pero las composiciones acompañan muy bien cada momento de la aventura y hacen que recorrer el inframundo resulte todavía más disfrutable.
Entonces, ¿vale la pena jugarlo?
Después de jugar Grim Trials, puedo decir que me ha dejado una buena impresión. Ese proceso de pasar de no saber muy bien qué hacer a entender cómo funcionan las arenas, las Bendiciones y las habilidades de Avelin terminó siendo parte de lo que más disfruté.
También me gusta que el juego tenga una historia que te da una razón para querer seguir avanzando. Avelin no está atravesando el inframundo simplemente porque sí: quiere volver a la vida y reencontrarse con la persona que ama, mientras se encuentra a sí misma.
En definitiva, es un título recomendable incluso para quienes no suelen disfrutar del género roguelike. Y quizá ahí está el mayor acierto de Grim Trials: consigue que perder deje de sentirse como un castigo y se convierta en una razón para volver a intentarlo.
PUNTAJE: 8/10
Grim Trials ya está disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S, PC (Steam) y Nintendo Switch 2.