Los malos hábitos están dejando sordos a muchos colombianos
En el mes de la discapacidad auditiva, especialistas hacen un llamado a prevenir la pérdida de la audición por malos hábitos.
Noticias RCN
05:42 p. m.
¿Cuánto pueden soportar sus oídos expuestos a los incontables ruidos de su hogar, en el tráfico de la calle y en su lugar de estudio o trabajo? Según la fonoaudióloga del Hospital San José, Lucía Agudelo, una persona puede estar expuesta a 80 decibeles sin causar daño auditivo durante ocho horas. Eso corresponde al sonido de un timbre o un camión pesado pasando a algunos metros. Escuchar una banda de rock corresponde a 100 decibeles, el pito de un automóvil a 110 decibeles y de ahí en adelante, se supera el umbral de dolor.
La exposición al ruido es uno de los factores que más preocupa a la especialista porque su efecto puede ser la pérdida de la audición y la alteración del desarrollo cognitivo.
“La pérdida de audición puede ocasionarse por síndromes, infecciones, malos cuidados en enfermedades y por el uso de dispositivos como audífonos. Calcule el uso de esos dispositivos en el transporte desde su casa hasta el trabajo o su sitio de estudio y sume las horas que día a día usa audífonos, su audición nunca descansa”, dice Agudelo.
Se necesitan, según la fonoaudióloga, 12 horas de receso para el oído, pero con el uso de dispositivos de uso personal es cada vez más difícil lograr el necesitado descanso.
“Antes, se veía la televisión en familia y se escuchaba una radio en casa, no era tan individual. Ahora yo puedo poner mi música a mi volumen y ni siquiera mi familia se entera, esa exposición al ruido constante es lo que está generando la pérdida preocupante de la audición entre los jóvenes”, explica.
Pero si en ruidos tan comunes como el de la aspiradora en casa, o el de una máquina en una fábrica (90 decibeles), ya se superan los niveles saludables, ¿qué puede hacerse como medida preventiva?
Para la especialista de audiología, es indispensable “generar conciencia auditiva”.
“los niveles altos de ruido generan estrés. Es responsabilidad de padres y maestros tomar conciencia de esto, porque se trata de patrones individuales de audición, yo pongo mi música a mi volumen y ya. Hay que desarrollar hábitos más familiares entre los jóvenes”, agrega Agudelo.
Sin embargo, para quienes han perdido totalmente su audición a causa de enfermedades o desde el nacimiento, existe la posibilidad de recibir un dispositivo o implante que le permita escuchar.
“Todo niño que nace con sordera profunda en Colombia es elegible para recibir el implante auditivo, para ello debe entrar en evaluación y saber si es apto. La gente debe saber que hay opciones”, explica Agudelo.
Aunque parece imparable, la pérdida de la audición puede evitarse si se toman las prevenciones necesarias, si se adquieren hábitos saludables de audición y si se genera una conciencia de los niveles de ruido a los que se exponen los jóvenes a diario.
Los gritos, las conversaciones a nivel alto y el tráfico de la ciudad (70 dB) producen efectos psicológicos negativos en actividades que requieren concentración y atención, mientras que los ruidos de electrodomésticos como la aspiradora, los taladros y los timbres (80-90dB) pueden producir reacciones de estrés, cansancio y alteración del sueño.
Según los últimos datos del DANE recogidos por Fenascol (Federación Colombiana de Sordos de Colombia), en el país se reportan 2.647.000 personas con dificultad para oír, esta cifra corresponde al 17.3 % del total de la población con alguna discapacidad en el país. La prevalencia de la limitación auditiva es reportada en mayor proporción en hombres (52%) que en mujeres (48%).
Una cifra aún más preocupante es la que arroja el Ministerio de Educación que afirma que 8.977 de los estudiantes colombianos tienen sordera profunda o hipoacusia (pérdida capacidad auditiva).
NoticiasRCN.com/Johanna Melo