¿Qué se necesita para ser voluntario en medio de un desastre natural y cómo se protegen estos?
Pese a que miles de personas se movilizan para ayudar en estos casos, se debe cumplir con acreditaciones y entrenamientos específicos.
Noticias RCN
07:34 p. m.
Cuando ocurre un terremoto, una inundación, un deslizamiento o cualquier emergencia de gran magnitud, detrás de los organismos oficiales aparecen también cientos de personas dispuestas a ayudar.
Son docentes, ingenieros, comerciantes, trabajadores y ciudadanos de diferentes profesiones que durante años han dedicado parte de su tiempo a capacitarse en primeros auxilios, búsqueda, rescate, logística y atención de emergencias.
Su trabajo puede resultar determinante cuando cada minuto cuenta. Sin embargo, su participación también plantea una pregunta que cobra especial relevancia durante una tragedia. Esta radica sobre quién protege al voluntario mientras se arriesga la integridad para ayudar a otras personas.
En Colombia, la actividad voluntaria cuenta con un marco normativo. La Ley 720 de 2001 reconoce y promueve la acción voluntaria como una expresión de participación ciudadana, solidaridad y corresponsabilidad social, y establece reglas para las organizaciones y personas que desarrollan este tipo de actividades.
¿Qué protección tienen los voluntarios que atienden una emergencia?
No todas las personas que colaboran durante una emergencia se encuentran bajo exactamente las mismas condiciones. Por un lado, están los voluntarios que pertenecen a las entidades tradicionales de socorro del Sistema Nacional como la Cruz Roja Colombiana, la Defensa Civil o los Cuerpos de Bomberos, que operan bajo rigurosos protocolos institucionales coordinados y estructurados por el Estado.
Por otro lado, se encuentran los voluntarios independientes o corporativos, aquellos empleados que forman parte de una empresa, estos también reciben capacitaciones en diversas instituciones de emergencia reconocidas y autorizadas para activarse cuando hay siniestros que necesitan manos, donde ellos dejan temporalmente sus actividades para servir.
La Ley 1505 de 2012 insta a los empleadores a otorgar los permisos necesarios para que sus trabajadores atiendan los llamados de auxilio del país sin que se suspenda su contrato laboral.
La norma también contempla una protección importante para quienes, además de ser voluntarios acreditados, tienen un empleo. El artículo 13 establece que los empleadores deben otorgar permisos para que los miembros del subsistema puedan ausentarse del trabajo cuando tengan que atender un desastre, una emergencia o un evento antrópico, sin que se suspenda la relación laboral ni las obligaciones con el trabajador.
Requisitos para ser voluntario
Para rescatar a una sola víctima se pueden necesitar alrededor de 80 rescatistas entre personal operativo, logístico, médico y de apoyo. Por ello, existen condiciones y protocolos estrictos que se deben cumplir antes de que un voluntario acuda a la zona afectada.
Se requiere una capacitación certificada en técnicas específicas mediante simulacros constantes, deben determinar previamente las necesidades operativas en el terreno, definiendo los perfiles requeridos antes de movilizar cualquier recurso humano.
Carlos Iván Heredia Ferreira, vicepresidente de Promoción y Prevención de Positiva Compañía de Seguros, señala que durante la atención de una emergencia entran en funcionamiento mecanismos específicos de protección.
“Durante el tiempo de atención de la emergencia sigue activo el sistema de riesgos labores y la cobertura frente a accidentes o siniestros se traslada a un esquema de protección técnica. Dependiendo de la afiliación, también se activa y actúan pólizas de seguro específicas de las instituciones de socorro que se impulsan por el tiempo de la misión”, explicó.

