Bloqueo impidió entrada de camiones a Corabastos
Reportan reducción en el abastecimiento, como consecuencia de los bloqueos.
Noticias RCN
01:42 p. m.
La central de abastos más grande del país fue tomada a la medianoche por los manifestantes. Más de seiscientas personas se pararon frente a las entradas de Corabastos para impedir el ingreso de camiones con alimentos.
Un escuadrón antidisturbios de la Policía llegó al sitio para dispersar a los manifestantes, que durante más de cinco horas se enfrentaron con palos y piedras a las autoridades.
Con el paso del tiempo, los camiones que llegaban de distintas ciudades y municipios cercanos con frutas, verduras y tubérculos para abastecer a los bogotanos, se encontraron con un gran represamiento que se extendió hasta el sector de banderas, en el occidente de Bogotá.
“Queremos que el Gobierno escuche a todos los campesinos. Hay mucha gente endeudada”, aseguró un manifestante.
Hasta el sitio llegó el ministro de Agricultura, Francisco Estupiñán, que intentó buscar un acuerdo para poner fin a la crisis.
Las palabras del ministro no convencieron a los manifestantes, quienes radicalizaron su posición de impedir el ingreso de vehículos a Corabastos.
“El Gobierno, pretendiendo atender otras cosas que cree prioritarias, ha olvidado el campo colombiano”, señala un líder la protesta.
“Dice que él no tiene ningún tratado con ningunos paperos, con ningunos camioneros”, dice un manifestante.
A pocas cuadras, algunos vándalos aprovecharon el desorden para apedrear a los vehículos que circulaban por la avenida de Las Américas.
“Reconocemos que existen dificultades en algunos sectores, pero nada justifica esta violencia”, indicó el ministro Estupiñan.
A las 4:30 de la mañana se recuperó el acceso para los transportadores.
Se calcula que de las 10.000 toneladas de productos que entran diariamente a Corabastos, solo 2.000 fueron descargadas. En la central mayorista se comienzan a ver bodegas cerradas.
Los efectos del paro, al que se sumaron algunos comerciantes de Corabastos, comienzan a sentirse en la central mayorista.
“Desde las cinco de la mañana y uno no encuentra nada, toca irse en las mismas”, dice una ama de casa.
Muchos productos empiezan a escasear, generando un incremento en el precio de los alimentos.
“El sábado es un día de mercado excelente en Corabastos. Estas son las consecuencias que un grupo de vándalos ocasionan”, manifestó Mauricio Parra, gerente de Corabastos.
Aunque la central mayorista mantiene sus puertas abiertas, muchos locales y bodegas no están vendiendo.
“Se vende lo que haya quedado porque no hay comida para descargar”, dicen los comerciantes.
La situación de escasez afecta a otros sectores como tiendas, restaurantes y hogares colombianos. Dentro de Corabastos el panorama es desolador, quienes cargan la mercancía no tienen cómo trabajar.
Aunque los comerciantes de Corabastos apoyan el paro agrario, tenían una marcha programada, pero fue aplazada para evitar nuevas alteraciones de orden público.
La avenida Las Américas de Bogotá se convirtió en una improvisada plaza de mercado. Los camiones cargados de alimentos que no pudieron ingresar a Corabastos durante la madrugada, tuvieron que vender sus productos por fuera de la central mayorista.
“Camión que veían adentro lo sacaban a piedra, entonces vinimos y nos parqueamos acá. De todas maneras la ciudadanía necesita surtir sus negocios”, dijeron los comerciantes.
La preocupación persiste entre muchos productores y transportadores de carga, por la situación en la central mayorista más grande Colombia.
Los consumidores aprovecharon la oportunidad de mercar en los camiones, pues le temen al desabastecimiento.
En el sector de Banderas también se vieron plazas improvisadas.