ELN, ¿en busca de poder armado o presionando para dialogar en sus términos?
Informes señalan que el grupo insurgente ha aumentado su accionar violento en los últimos cinco años. ¿Qué hay detrás de los ataques y las declaraciones de los últimos meses?
Noticias RCN
marzo 13 de 2015
11:25 a. m.
11:25 a. m.
Por Julián Jerez / NoticiasRCN.com
Al tiempo que el presidente Juan Manuel Santos anunció al país de un cese de bombardeos por un mes a los campamentos de las Farc, hizo de nuevo un llamado al grupo subversivo del ELN para que "se monten al tren de la paz" y no deje escapar la oportunidad de una salida negociada al conflicto en Colombia.
Sin embargo, aunque el ELN en varias ocasiones ha dicho que está dispuesto a iniciar un proceso de paz con el gobierno Santos, sus acciones delictivas han incrementado sustancialmente desde el inicio de este gobierno en el año 2010, lo que genera dudas sobre su voluntad de diálogo.
Entonces, queda una pregunta: ¿qué busca el ELN con sus ataques, hacerse relevante en medio del proceso de paz más importante de la historia de Colombia o ocupar un nuevo espacio que han venido dejando las Farc mientras están en la mesa de diálogo en Cuba?
Según un informe del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac) conocido por NoticiasRCN.com, desde el inicio del gobierno Santos el ELN "ha logrado presentarse como un grupo armado renaciente, reactivando sus acciones violentas en regiones focalizadas".
El ELN ha incrementado sustancialmente sus acciones ofensivas y los enfrentamientos con la fuerza pública, siendo el 2013 el año en que más se evidenció este aumento, ya que se duplicaron las acciones terroristas y combates con las Fuerzas Armadas, pasando de 67 en 2012, a 130 en 2013. Según el Cerac, "la actividad militar del ELN completa 526 eventos violentos durante los cinco años del periodo Santos".
Ariel Ávila, investigador de La Fundación Paz y Reconciliación, asegura que el incremento del accionar delictivo y terrorista del ELN realmente se viene evidenciando desde el año 2008, cuando cambiaron su estrategia y empezaron a actuar en pequeñas unidades tácticas para sabotear la estructura económica del país, lo cual les ha permitido "tener un respiro militar".
"Están intentando parecer fuertes para las negociaciones de paz, como por ejemplo con las explosiones de petardos en Bogotá (donde algunas hipótesis los señalan como los responsables). Ellos se han dedicado más a pequeñas acciones tipo comando, pequeñas emboscadas, y esto les ha dado visibilidad, pero no están fuertes como en el año 96", explica el investigador.
Para Ávila, un punto fundamental del accionar del ELN en los últimos años se debe a que en la política de seguridad democrática del expresidente Álvaro Uribe, este grupo "pasó de agache" en relación a los golpes dados a las Farc.
"Ningunos de sus comandantes está muerto, eso ha hecho que conserve su capacidad militar", recalca.
Según Jorge Restrepo, analista, catedrático y director del Cerac, el ELN gana más continuando con el accionar violento, y aclara que aunque es una guerrilla agotada "no está muerta".
"Han escalado las acciones contra la infraestructura petroléra, por ejemplo, para obtener réditos y para desarrollar una agenda política nacionalista extrema en materia de recursos naturales. También secuestran, porque quieren venderse como los defensores de la propiedad de los recursos naturales no renovables y de ahí pueden extraer recursos parar renacer", dice Restrepo.
Según el informe del Cerac, desde el año 2012, cuando iniciaron los diálogos de paz entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc, el ELN ha triplicado su accionar delictivo. El 2014 ha sido el año en el que más acciones criminales y enfrentamientos con la fuerza pública ha realizado este grupo insurgente, con un total de 194.
Por otro lado, un informe de la Fundación Paz y Reconciliación coincide con el Cerac en que el ELN ha aumentado su accionar en el país, pues en el 2014 hubo un incremento del 43,21% en relación a las acciones realizadas el 2012 y del 14,89% con respecto al 2013.
Las acciones de esta guerrilla se caracterizan por ser en zonas aisladas y de difícil acceso, y "se concentra en atacar la infraestructura minero-energética (como precondición para la extorsión de las empresas de este sector), y a la fuerza pública en acciones guerrilleras como hostigamientos", asegura el Cerac.
El secuestro con fines económicos también hace parte de la agenda del ELN. En los últimos 4 años, cerca de 30 secuestros cada año han sido atribuidos por las autoridades a esta guerrilla.
Según Ariel Ávila, hay varios tipos de secuestro que está utilizando este grupo subversivo para causar diferentes impactos en la sociedad.
"Unos son de plata y otros, como el de alcalde del Alto Baudó, Freddy Palacio, son para causar impacto político y para mostrar fortaleza. También son utilizados para forzar una mesa de negociación con el Gobierno Nacional", comenta el investigador.
¿Hay voluntad de paz?
Aunque el grupo guerrillero ha reiterado en diferentes ocasiones su disposición de sentarse en una mesa de diálogo con el Gobierno Nacional para negociar un posible fin del conflicto —incluso el máximo jefe de esa guerrilla, Nicolás Rodríguez Bautista, alias 'Gabino', confirmó que desde el mes de junio de 2014 iniciaron conversaciones con el Gobierno, y que fruto de ello hay acuerdos en dos puntos— estas acciones ELN son criticadas por los expertos y en general por la opinión pública por ser contradictorias.
Por eso, las dudas frente a una verdadera disposición de este grupo subversivo de lograr la paz se centran en dos pilares: en la insistencia de este grupo de realizar secuestros y en el uso de explosivos en algunas ciudades para generar zozobra, como por ejemplo algunos de los ocurridos en el último mes en Bogotá.
Aunque las autoridades aún no han aclarado quiénes serían los responsables de estos hechos en la capital del país, tras la explosión ocurrida el 6 de marzo contra un cajero electrónico de una entidad bancaria en la localidad de Teusaquillo, el director de la Policía Nacional, general Rodolfo Palomino, aseguró que una de las hipótesis que no se descarta es que el presunto responsable sea el ELN.
"Siguen utilizando el secuestro como base de extorsión. No ha tomado la decisión de renunciar a las formas más atroces de violencia. Veo muy poca voluntad para llegar a un acuerdo de paz", critica Restrepo.
Precisamente, esa "poca voluntad" de un acuerdo de paz tiene un efecto negativo en la sociedad y le da argumentos al Gobierno Nacional para postergar el inicio del proceso y exigirle al grupo más gestos a favor de la paz. Incluso, llevó a que el presidente Santos le ordenara a las tropas incrementar su accionar ofensivo contra esta guerrilla, como lo anunció este martes.
"En lugar de entrar en sintonía con el desescalamiento (del conflicto) y la búsqueda de la paz", continúan sus actividades delictivas. "Vamos a intensificar nuestras operaciones militares y de policía en su contra. Yo espero, de verdad, que al ELN no lo deje el tren de la paz", puntualizó el primer mandatario en la alocución presidencial este martes.
Y es que para la Cerac, este incremento de las acciones de esta guerrilla demuestra el poco compromiso que tienen estos subversivos para llegar a un acuerdo negociado ya que "No tienen nada que ganar porque ya todo está prácticamente negociado (con las Farc)".
"Ganan más continuando la violencia que sumándose a una negociación que va muy adelantada. Siente que gana más con el accionar violento que montándose en el tren. Ellos no tienen nada que ganar ahora porque ya todo está negociado. Y en el tema de política de recursos naturales, que es el pilar de la lucha de ellos, nunca lo van a lograr", asegura Restrepo.
A diferencia de lo que opina el director de la Cerac, el investigador Ávila cree que este incremento de las acciones subversivas del ELN se debe a que están forzando una mesa de negociación con el Gobierno, ya que sería "estúpido" quedarse por fuera del "tren".
"Hoy en día, como está el ritmo de la negociación, hacer acciones armadas no les va permitir ser fuertes. Están actuando a destiempo. Estas acciones causan rechazo de todo el mundo", precisa Ávila.
Una hipótesis que tienen algunos analistas es que el ELN estaría buscando quedarse por fuera de un proceso de paz para que, una vez firmada la paz con las Farc, el ELN pueda ocupar esos espacios dejados y fortalecer sus filas. Hipótesis que tambien divide a los analistas Ávila y Restrepo.
"Por ahí no va la cosa. Ellos tienen unos debates internos fuertes y no se han podido poner de acuerdo. Ellos entienden que la salida es la paz, porque ellos ya no van a ganar la guerra. Yo creo que hay que presionar al Gobierno y al ELN para abrir una mesa de negociación, ya que negociar solo con un grupo guerrillero tiene un costo grande", replica el investigador de la Fundación Paz y Reconciliación.
"El ELN no tiene la capacidad de ocupar todos los territorios, pero sí muchos. Lo que más les conviene en estrategia militar es que haya una rápida terminación exitosa de la paz con las Farc. Ellos creen que lo que tienen que hacer es ocupar ese espacio militar", insiste Restrepo.
Paz y Reconciliación también hizo un llamado al gobierno para vincular a las Bandas Criminales (Bacrim) en un proceso de solución al conflicto con alternativas penales, porque -según la Fundación- hay que vincular a todos los actores del conflicto en Colombia "o esto no va a funcionar".