Juan, el hombre que encuentra en el reciclaje una esperanza para salvar a decenas de animales en Medellín
Pese a las adversidades económicas, Juan encuentra en lo que otros botan una oportunidad para salvar decenas de vidas. Actualmente, solicita ayudas para mejorar las condiciones de su albergue.
Noticias RCN
06:50 a. m.
Una conmovedora historia de resiliencia y amor animal se ha tomado las redes sociales ya que el relato de Juan, un reciclador de Medellín que alimenta perritos y gatos de la calle, ya es viral por su gran obra social.
Esperanza en medio de la adversidad
Esta historia no es como cualquier otra, pues Juan ha encontrado en la necesidad una oportunidad para cambiar vidas de decenas de perritos y gatos callejeros, aquellos que sin necesidad de hablar ya han cambiado y llenado de amor su vida.
“Yo trabajo directamente para ellos y lo hago con todo el amor del mundo así yo no tenga nada”, expresó en medio de una noble sonrisa.
Pese a que este hombre no tiene ahorros, no tiene prima ni un salario fijo, su corazón vale más que cualquier suma de dinero. En su “rancho”, como lo llama este rescatista, caben él y también todos sus animales, quienes se acomodan en distintos colchones cubiertos con cobijitas para arroparse del frío y la lluvia.
Juan convierte botellas vacías en comida, cartones en medicinas y papel en cobijas por lo que dichas acciones se han convertido en su propósito diario para poder sobrevivir y darle calidad de vida a todas sus mascotas.
En medio de la escasez absoluta, este hombre ha demostrado que no se necesita exclusivamente lo que le sobra a los demás, sino las ganas de querer cambiar una lamentable realidad que hoy en día sigue dejando a millones de peludos expuestos al abandono y el maltrato.
Reciclar, un proceso que da vida y esperanza
La historia de los rescates no empezó porque sí ya que, durante el proceso de reciclaje, Juan se percató de que decenas de animales se acercaban a los botes de basura para buscar alimento.
Y un detonante, la presencia de una madre canina que, pese a su avanzado estado de gestación, no dudó en revolcarse entre lo que otros botan para poder alimentarse y sobrevivir junto a sus bebés.
Al percatarse de esta situación, Juan se propuso un objetivo claro y fue alimentar a todos los perritos callejeros del barrio Manrique. Su trabajo no ha pasado desapercibido ya que la comunidad reconoció su noble causa y se han sumado al darle ayudas económicas para poder comprar y alimentar estas vidas.
“Yo me levanto a las cuatro de la mañana y ellos ya están acá esperando su alimento. Ellos van llegando aquí a comer, pasan y yo les echo su alimento”.
Dentro de sus propósitos está poder cambiar y mejorar las condiciones de su albergue, pues manifestó que el techo está a punto de salir volando por lo que necesita recursos para poder asegurar el lugar de permanencia de los seres más puros en el planeta, los animales.
Para más ayudas, los interesados pueden realizar sus aportes al número nequi: 3504126775.

