Autoridades emiten nuevo balance de víctimas tras el terremoto: más de 260 fallecidos
Se registran 3.494 heridos y casi 500 desaparecidos.
Nicolás Martínez Sánchez
06:51 a. m.
En la noche del miércoles 12 de agosto, las autoridades dieron un nuevo balance del terremoto ocurrido el lunes 10 de agosto.
El sismo de magnitud 7.4 se dio pasadas las 7:30 a.m. y el epicentro fue San José del Palmar. Las afectaciones se han dado principalmente en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda y Caldas.
¿Cuántas víctimas deja la tragedia?
Asocapitales informó que, con base en el reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), se registran 265 víctimas mortales (199 en ciudades capitales), 3.494 heridos (1.978 en ciudades capitales) y 496 desaparecidos (156 en ciudades capitales).
Por otra parte, 220 estructuras están colapsadas, 1.604 viviendas se han visto afectadas, 4.048 quedaron averiadas y 719 estructuras han quedado perjudicadas. Otro dato importante es que, gracias a las labores de las autoridades y la ciudadanía, han sido rescatadas 335 personas.
Los aeropuertos en Cartago, Manizales, Quibdó, Armenia, Cali y Buenaventura retomaron operaciones. Los únicos que aún no son los de Pereira y Popayán.
Puntualmente en las ciudades, Cali sigue siendo la más grave, teniendo en cuenta que se reportan 96 fallecimientos, 1.224 heridos y 111 desaparecidos. En materia de infraestructura, 107 viviendas colapsaron, 800 están averiadas y 56 se encuentran colapsadas.
Las ciudades más afectadas
Con respecto a las otras, esto muestran los números: Pereira (88 fallecidos, 279 heridos, 45 desaparecidos, 75 edificios colapsados, 14 vías y puentes afectados), Quindío (nueve fallecidos, 119 heridos, 48 viviendas colapsadas y 1.198 averiadas), Manizales (seis fallecidos, 182 heridos, 4.000 damnificados, 1.449 viviendas colapsadas y 1.970 averiadas) y Armenia (174 heridos, 54 viviendas averiadas y 69 estructuras colapsadas).
Si bien pasaron más de tres días desde el sismo, las autoridades están alerta ante posibles réplicas. El llamado, entonces, es que las personas no ingresen a las viviendas en zonas afectadas hasta no verificar la estabilidad.

