Se niega a detener la búsqueda de su hijo, desaparecido tras el sismo: se casaba el domingo
Juan Sebastián Giraldo llegó a Pereira la madrugada de lunes, por negocios.
Noticias RCN
02:09 p. m.
En Pereira, capital del departamento de Risaralda, 104 personas han perdido la vida tras el sismo de magnitud 7,4 registrado a primera hora del lunes, 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó.
Aun así, los organismos de rescate siguen trabajando de manera ardua en la búsqueda de sobrevivientes bajo los escombros. Con la ayuda de dispositivos electrónicos encuentran cada señal de vida y trabajan en alcanzarla, en una carrera contra el tiempo.
Es lo que pide don Hernán Giraldo, quien viajó el lunes a Pereira para iniciar la búsqueda de su hijo, Juan Sebastián, de 23 años, que se encontraba en la ciudad realizando una serie de diligencias.
¿Qué se sabe de Juan Sebastián?
El joven economista tenía planeado casarse este domingo, 16 de agosto, y aunque no se tiene rastro de él, su padre no pierde la esperanza de encontrarlo y verlo llegar al altar.
“Seguiré buscando, hasta que no lo encuentre seguiré con la fe intacta, con la idea de que voy a encontrarlo vivo”, comentó, en diálogo con Noticias RCN.
Juan Sebastián se hospedaba en un hotel de Pereira, al que llegó don Hernán para apoyar las labores de búsqueda.
Su voluntad, a diferencia de los edificios ubicados en la zona, es inquebrantable e insiste en que tiene “fe, tengo la corazonada, le meto las ganas y estará acá, hasta que pueda estar”.
La falta de información lo ha llevado a perder tiempo:
La búsqueda de don Hernán comenzó en los hospitales de Pereira que siguen en pie. Según comentó:
“Llegué el lunes en la tarde y me entregaron mal la información, me dijeron que lo habían sacado, entonces estuve buscándolo en los hospitales, pero fue en vano, nos dimos cuenta después de que no había salido”.
Por negocios, Juan Sebastián llegó a Pereira en la madrugada del lunes y se encontraba descansando en la habitación 201.
Su padre insiste en que “el domingo 16 de agosto tiene su matrimonio” y, hasta no encontrarlo, promete continuar la búsqueda. Lleva días sin dormir, apenas se detiene para tomar algo de agua, pero la esperanza de encontrar a su hijo lo es todo para él.

