Las duras consecuencias que tendría por revisar el celular de su pareja: esto dice la ley en Colombia
Estas serían las causas legales que podrían mandarlo a la cárcel.
Noticias RCN
08:23 a. m.
La confianza y la privacidad son los pilares de cualquier relación de pareja. Sin embargo, los celos o la sospecha de una infidelidad llevan con frecuencia a una práctica muy común: revisar el teléfono celular del otro a escondidas.
Aunque para muchos se trata de un simple acto de control impulsivo motivado por la desconfianza, en Colombia esta conducta traspasa la línea de lo privado y se convierte en un delito penal. La legislación colombiana es clara y castiga severamente el espionaje digital entre cónyuges, novios o compañeros permanentes.
Lo que dice la ley: delitos y artículos aplicables
En el ordenamiento jurídico colombiano, un teléfono móvil es considerado un sistema informático y un repositorio de datos personales protegidos por el derecho fundamental a la intimidad (consagrado en el artículo 15 de la Constitución Política).
Revisar el celular ajeno sin autorización activa principalmente dos normativas del Código Penal y la Ley 1273 de 2009 (por medio de la cual se modificó el código y se penalizaron los delitos informáticos):
- Acceso Abusivo a Sistema Informático (Artículo 269A): Ocurre en el momento exacto en que una persona toma el dispositivo, ingresa la clave (o aprovecha que está desprotegido) y empieza a leer chats, correos o mirar galerías sin estar facultada para ello. El simple hecho de ingresar ya consuma el delito.
- Violación de Datos Personales (Artículo 269F): Se configura cuando, además de mirar, la persona copia, guarda, reenvía, difunde o toma capturas de pantalla (screenshots) de la información privada obtenida para usarla en provecho propio o de un tercero.
¿Cuáles son las consecuencias y penas de prisión?
Lejos de quedar en una simple discusión de pareja, las sanciones estipuladas por la ley contemplan consecuencias graves:
Las condenas por acceso abusivo a sistemas informáticos o violación de datos oscilan entre los 48 y los 96 meses de prisión (es decir, de 4 a 8 años).
Los jueces pueden imponer sanciones pecuniarias que van desde los 100 hasta los 1.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes. Las penas pueden aumentar de la mitad a las tres cuartas partes si se demuestra que el agresor aprovechó la confianza depositada por la víctima o si la información revelada genera un perjuicio directo a la otra persona.
¿Sirven las pruebas del celular en un proceso de divorcio o infidelidad?
Uno de los mayores mitos es creer que descubrir una infidelidad revisando el celular justifica la acción ante un juez de familia. Al respecto, los expertos en derecho advierten que dichas pruebas son inválidas.
Cualquier captura de pantalla, chat o archivo obtenido de esta manera se considera una prueba ilegal (violatoria del debido proceso y la intimidad), por lo que será excluida de los estrados judiciales. Peor aún: aportar estos pantallazos en un proceso legal puede exponer a quien los extrajo a una investigación penal en su contra por confesión de la conducta ilícita.
