Opiniónjulio 31, 2022hace 16 días

La soledad 3: Desaparece el otro real

En suma, desaparecen los otros reales. El amigo, la amiga, el vecino, el compañero, el socio y mucho más, la pareja sexual, y la futura novia o novio.

La soledad 3: Desaparece el otro realMiguel de Zubiría / Foto: NoticiasRCN.com

Por: Miguel de Zubiría*

@migueldezubiria en Twitter

En suma, desaparecen los otros reales. El amigo, la amiga, el vecino, el compañero, el socio y mucho más, la pareja sexual, y la futura novia o novio. Un muchacho con un reciente intento de suicidio me lo decía con gran tristeza: ¡No soy nada para nadie!

Si eres adulto, 

  1. _____ ¿Convives con una pareja?
  2. _____ ¿Eres padre o madre?
  3. _____ ¿Tienes una pareja sexual permanente?
  4. _____ ¿Te sientes solo/a con frecuencia?
  5. _____ ¿Destinas más tiempo a las interacciones virtuales que a las interacciones cara a cara?
  6. _____ ¿En los próximos años aumentará tu soledad?

Muy seguro las preguntas 1, 2, 3 y 6 las respondas negativamente. Y la 4 y 5 positivamente. ¿Cierto? Puedes sufrir de alguna arista de la soledad. 

La primera soledad

En los dos artículos previos sobre el perturbador tema de la soledad que se extiende sin pausa por el mundo, comentamos que la primera masiva aparición de este fenómeno ocurrió en el año 1770 en Inglaterra con las primeras ciudades a las cuales migraron masivamente los jóvenes. En nuestro país mucho más tarde en 1930. 
Desde entonces desaparecen las familias extensas, las reemplazan las nuevas familias nucleares, compuestas por un hombre, su esposa y muchos hijos; ya sin parientes con quienes convivir. El costo es un deterioro de las cualidades  inter personales de las nuevas generaciones de niños. 

La segunda soledad

Comienza con la píldora anticonceptiva y la re-evolución sexual de los años sesenta del siglo pasado. Con anticonceptivos a la mano el número de hijos por familia decrece drásticamente, con lo cual los niños pierden la gran cantidad de hermanitos con quienes aprendían a compartir. 
Las separaciones ocurren cada día. Las familias se reducen a máximo dos y cada vez más comúnmente a un hijo único, mientras demasiados padres desaparecen del hogar. Los escasos hijos quedan bajo responsabilidad de madres cabeza de hogar; es muy infrecuente el caso contrario, a cargo del hombre.
 Desde entonces el amor entre un hombre y una mujer para criar una extensa prole se reduce a su mínima expresión. Y al anhelar un solo hijo o ninguno pierde sentido el matrimonio para toda la vida. El mismo matrimonio deja de ser necesario, reemplazado por la convivencia informal mientras dure la atracción. En las últimas décadas muchos deciden ni siquiera convivir, cada quien sigue su existencia y se ven algún fin de semana. 
Muy pocos desean compartir su existencia con otro u otra, y mucho menos de por vida. Estamos muy seguramente ante el gran declive del amor, junto con los hijos y las parejas. Psicológicamente grave es que los hijos y el amor fueron los sentidos fundamentales de la existencia humana. ¿Para qué trabajas? Para sacar adelante a mis hijos con mi pareja. 

La tercera y última soledad

Por si faltaran problemas, en las actuales pobres conexiones con otros, originadas al faltar parientes como tutores afectivos, en la carencia de hermanos con quienes practicar y del padre en la familia, las redes sociales se extienden como pólvora. Los actuales niños y jóvenes destinan mucho mayor tiempo a interactuar con pantallas que con seres humanos de carne y hueso presentes, cara a cara en tiempo real. 
En suma, desaparecen los otros reales. El amigo, la amiga, el vecino, el compañero, el socio, la pareja sexual, la futura novia o novio. Un muchacho con un reciente intento de suicidio me lo decía con gran tristeza: ¡No soy nada para nadie!
Llevamos 200 años de soledad, sin remedio

Las consecuencias psicológicas de la soledad pueden ser enormes

La soledad en si misma es una forma extrema y cruel de in-felicidad. Porque quienes la sufren se pierden de las grandes y continuas alegrías surgidas al interactuar gratamente con compañeros, con socios, con amigos y demás humanos próximos a nuestros afectos. 
En estos diez y siete años de atender muchachos con problemas similares la hemos visto muy relacionada con varios cuadros preocupantes: 

  1. Apatía
  2. Auto devaluación
  3. Diversas otras soledades
  4. In-felicidades
  5. Fragilidad
  6. Pérdida de la alegría de vivir

Lo peor es que de momento son muy pocos los posibles remedios, o mejor vacunas, contra la soledad. 

 

*Psicólogo. Creador de Pedagogía conceptual y Psicología afectiva. Premio Nacional de Psicología 2021.

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