Alimentarse bien ayuda a que el cerebro trabaje de forma más efectiva
Una alimentación desequilibrada puede producir apatía, desgano, nerviosismo, cansancio, falta de atención, fallos de memoria, de concentración e incluso depresión.
Noticias RCN
julio 29 de 2015
10:57 a. m.
10:57 a. m.
El cerebro, como cualquier parte de nuestro cuerpo, necesita alimentarse. En función de los nutrientes que reciba, su actividad será diferente. Es decir, la composición de cada comida tiene un efecto directo en la producción de las señales químicas del mismo e influir en el comportamiento, el sueño, las tareas diarias.
Según un estudio realizado por el Colegio de Farmacéuticos de Barcelona, el cerebro representa el 2% del peso de una persona, sin embargo, necesita el 20% de la energía que se ingiere de los alimentos. Por esto, es vital tener una buena nutrición pues los buenos o malos hábitos alimenticios se verán reflejados en el cuerpo y la mente.
La principal fuente de energía que necesita el cerebro para funcionar adecuadamente es la glucosa que proviene de los carbohidratos, cereales, legumbres, frutas y vegetales, así como productos lácteos. Pero también necesita de otros nutrientes esenciales como vitaminas, minerales y proteínas, que por sí solos, no completan una buena dieta alimenticia sino cuentan con una buena hidratación.
Una alimentación desequilibrada puede producir apatía, desgano, nerviosismo, cansancio, falta de atención, fallos de memoria, de concentración e incluso depresión. Y en peor de los casos enfermedades degenerativas como la demencia, el Alzheimer, el mal de Parkinson y la Esclerosis Múltiple. Al comer correctamente, se mejorará el estado de ánimo, el pensamiento fluye más rápido y la concentración será mejor. Éstos son sólo unos pequeños ejemplos de lo que los alimentos pueden hacer por nuestro cerebro.
Frente a este tema, Adriana Ruiz, Coordinadora del Programa Salud & Bienestar Sodexo Colombia, agrega que “es importante consumir ácidos grasos, que se encuentra en el pescado, también alimentos ricos en proteínas, vitaminas y minerales, beber de 2 litros de agua al día para ayudar a mantener el cerebro hidratado y ejercitarse para ayudar a oxigenar este órgano”.
No se debe olvidar otro punto importante, como lo es la cantidad de comida que se ingiere, porque si se come demasiado la mayor parte de la sangre se concentrará en el tracto digestivo a fin de ayudar a digerir y absorber los alimentos, y la irrigación a otras partes del cuerpo será menor, incluso en el cerebro.