Incendios forestales: ¿qué impacto tiene el humo en la salud?
¿Qué riesgos para la salud representan los humos de los incendios forestales? Estas son las principales recomendaciones.
Noticias RCN
08:08 a. m.
Los incendios forestales que afectan a distintos países de Europa durante el verano boreal no solo representan una amenaza para los ecosistemas y las viviendas, sino también para la salud pública. El humo generado por estas emergencias contiene una mezcla de gases y partículas contaminantes que pueden afectar tanto a quienes se encuentran cerca de las llamas como a personas ubicadas a cientos de kilómetros, dependiendo de la dirección del viento y las condiciones atmosféricas.
Especialistas advierten que la exposición prolongada a estos contaminantes puede provocar desde irritación en las vías respiratorias hasta complicaciones cardiovasculares en personas con condiciones médicas preexistentes. Además, organismos internacionales han alertado que la contaminación derivada de los incendios puede extenderse a grandes distancias y deteriorar la calidad del aire en regiones alejadas del foco del incendio.
¿Qué contienen los humos y quiénes corren mayor riesgo?
El humo de los incendios forestales está compuesto por partículas finas capaces de penetrar profundamente en los pulmones, además de gases como el monóxido de carbono, dióxido de carbono y diversos compuestos químicos, entre ellos formaldehído, benceno y sustancias orgánicas volátiles. Cuando el fuego alcanza vehículos, edificaciones u otros materiales, pueden liberarse contaminantes adicionales que incrementan el riesgo para la salud.
Las personas más vulnerables son los adultos mayores, los niños pequeños, los pacientes con asma o enfermedades respiratorias crónicas, las mujeres embarazadas y quienes padecen enfermedades cardiovasculares o diabetes. Los expertos explican que las partículas más pequeñas pueden ingresar al torrente sanguíneo, favoreciendo complicaciones como infartos, accidentes cerebrovasculares o el empeoramiento de enfermedades ya existentes.
Los bomberos también enfrentan un riesgo elevado debido a su exposición directa durante las labores de extinción y posteriormente durante las tareas de vigilancia, limpieza y remoción de escombros, donde el hollín y los residuos contaminantes permanecen en equipos, vehículos y uniformes.
Medidas para reducir la exposición al humo
Las autoridades sanitarias recomiendan utilizar mascarillas de alta filtración, como las FFP2, especialmente en personas vulnerables que deban permanecer en zonas afectadas por el humo. Aunque no eliminan completamente el riesgo, sí disminuyen de forma importante la inhalación de partículas finas.
También se aconseja limitar las actividades al aire libre, evitar el ejercicio físico en ambientes contaminados y permanecer en espacios cerrados con puertas y ventanas selladas mientras la calidad del aire sea deficiente. La ventilación de las viviendas debe realizarse únicamente cuando las condiciones mejoren.
Si aparecen síntomas como dificultad para respirar, tos persistente, dolor en el pecho o irritación intensa de ojos y garganta, las autoridades sanitarias recomiendan buscar atención médica de manera oportuna.
Estudios recientes han advertido que la contaminación por humo de incendios forestales está asociada a miles de muertes prematuras cada año en el mundo, lo que refuerza la importancia de adoptar medidas de protección durante estos episodios y seguir las recomendaciones emitidas por las autoridades de salud.


