¿Hay posibilidad de que baje la tarifa de Transmilenio? Esto explican los expertos
Desde hoy rige el aumento más alto en la historia del sistema y abre un pulso entre expertos, Gobierno y Distrito sobre si este precio será definitivo.
Valentina Bernal
07:58 a. m.
El aumento ya es una realidad y el golpe al bolsillo comenzó a sentirse desde hoy en Bogotá, luego de que la tarifa de Transmilenio subiera a 3.550 pesos, tras un incremento de 350 pesos, el más alto aplicado en la historia del sistema.
Sin embargo, más allá del impacto inmediato, la pregunta que queda en el aire es clara: ¿este valor se mantendrá o podría volver a ajustarse?
El debate se instaló entre expertos, el Gobierno nacional y la administración distrital, mientras millones de usuarios enfrentan el nuevo costo por trayecto.
¿Por qué subió el pasaje de Transmilenio?
Desde este 14 de enero, cada viaje en Transmilenio cuesta 3.550 pesos, lo que representa un aumento del 10,94 % frente a la tarifa anterior.
El ajuste equivale a 350 pesos adicionales por pasaje y, según la entidad, responde a una presión directa sobre los costos de operación del sistema.
Entre los factores que explican el alza se encuentran el incremento del salario mínimo, el comportamiento del índice de precios al consumidor y el aumento en los precios del combustible. De acuerdo con el sistema, estos elementos encarecieron de manera significativa el funcionamiento diario del transporte masivo.
Otro de los datos clave que se puso sobre la mesa es el componente laboral, ya que según la entidad, cerca del 35 de los colaboradores que trabajan en el sistema ganan el salario mínimo, mientras que el 87% devenga entre uno y dos salarios mínimos, lo que amplifica el impacto del ajuste salarial decretado por el Gobierno nacional en la estructura de costos.
¿Qué dicen los expertos sobre el alza en el pasaje de Transmilenio?
El experto en movilidad Edder Velandia insistió en que la discusión sobre la tarifa debe partir de la realidad económica y no de debates políticos.
No podemos caer en ningún tipo de debate o cuestionamiento político alejándonos de la realidad que es clara. Cuando los precios suben de los consumibles, de la mano de obra, indudablemente el salario mínimo afectó la canasta de costos.
Desde la academia, el profesor especializado en transporte Germán Prieto señaló que el aumento del salario mínimo también incide en la capacidad de compra de pasajes para quienes reciben el subsidio de transporte.
Hay que resaltar que las personas que ganan un salario mínimo ahora tienen un mayor poder adquisitivo de pasaje, es decir, mientras que en el subsidio de transporte hasta el año pasado se pueden comprar 62 pasajes, este año se van a poder comprar 70.
¿Hay posibilidad de que baje la tarifa de Transmilenio?
Pese a estas explicaciones, los expertos advierten que el debate sobre si la tarifa quedará en $3.550 sigue abierto. Fernando Rojas, experto en movilidad, aseguró que el incremento no debería ser la única salida y llamó a buscar alternativas adicionales de financiamiento.
Aquí es fundamental un trabajo articulado entre el gobierno nacional y el gobierno distrital para pensar en formas más creativas de hacer más llevaderos los gastos del funcionamiento de los sistemas de transporte.
Por su parte, la ministra de Transporte cuestionó la decisión del Distrito, lo que llevó a una respuesta del alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quien defendió el ajuste y aseguró que era necesario dadas las condiciones actuales.
El gobierno nacional tiene que ser consciente de esas implicaciones y de esas consecuencias, y no puede evadir esa responsabilidad. No puede mirar para otro lado y decir, vamos a subir el salario mínimo en 23 %, pero los sectores que son intensivos en trabajadores no van a subir.
El alcalde agregó que el propio Gobierno nacional había previsto un aumento cercano al 10% en su presupuesto y que, tras una revisión técnica, se estableció la cifra a la que debía llegar la tarifa.
Nos tocó revisar eso y técnicamente identificar cuál es la cifra a la cual teníamos que llegar. Inclusive, la cifra técnica a la cual teníamos que aumentar la tarifa era superior a los 350 pesos.
Ahora, con el incremento ya en marcha, la discusión no se cierra. Mientras el Distrito insiste en que el ajuste era inevitable, desde el Gobierno nacional persisten los cuestionamientos.


