Habló el médico que arriesgó todo para rescatar a dos bebés en pleno terremoto
Él ya había evacuado de la Clínica Panamericana de Apartadó cuando recordó que Mateo y Salomón, permanecían en el interior.
Noticias RCN
01:33 p. m.
En medio de una emergencia que dejó destrucción, miedo y cientos de familias afectadas en distintas regiones del país, también aparecen historias que recuerdan que, incluso en los momentos más difíciles, la vida puede abrirse paso.
Una de ellas ocurrió en Apartadó, Antioquia, donde el médico pediatra Germán Andrés Somoyar se encontraba trabajando en la Clínica Panamericana cuando comenzó el fuerte movimiento telúrico.
El médico estaba atendiendo a los pacientes de la unidad donde permanecían hospitalizados varios bebés. Cuando comenzó el terremoto, la prioridad fue clara: poner a salvo a los niños.
Mientras el edificio se movía y el personal médico intentaba responder ante la emergencia, los pacientes fueron evacuados. Sin embargo, cuando Germán ya estaba afuera, recordó que todavía faltaban dos pequeños.
Mateo y Salomón permanecían en la unidad de neonatos.
¿Cómo logró sacar a los dos bebés?
Sin pensarlo demasiado y ante la necesidad de actuar rápidamente, Germán regresó al interior de la clínica.
Los dos recién nacidos necesitaban cuidados especiales y permanecían conectados a los equipos que permitían su atención. En cuestión de segundos, el médico tuvo que poner en práctica sus conocimientos y mantener la calma para protegerlos mientras el movimiento de la tierra continuaba.
Los tomó en sus brazos y consiguió sacarlos de la zona de riesgo.
La escena quedó registrada en imágenes en donde se ve cómo dos bebés encontraron refugio en los brazos de un médico que decidió regresar por ellos.
Habló el médico que arriesgó todo para rescatar a dos bebés en pleno terremoto
Para Germán, en una situación de estas características hay poco tiempo para detenerse a pensar. La preparación, el conocimiento y, sobre todo, el sentido de servicio terminan guiando la respuesta.
Su formación como médico le permitió saber cómo actuar con los pequeños, pero detrás de la técnica hubo también una reacción profundamente humana: no podía dejarlos atrás.
La maniobra que aprendió durante su formación profesional fue determinante para mantener a los bebés protegidos y garantizar que pudieran continuar con vida pese a la interrupción momentánea de los equipos y al movimiento telúrico.
Y después del miedo llegó una recompensa que, para cualquier médico, puede ser mucho más valiosa que cualquier reconocimiento: la tranquilidad de una madre al saber que su hijo estaba a salvo.
¿Cómo recibió la mamá de uno de los bebés la noticia?
Mayra, madre de uno de los pequeños, se enteró de lo ocurrido al revisar las redes sociales.
Entré a redes para ver cómo estaba esto acá, cuando vi la foto del doctor Germán con mi bebé. Exactamente, justamente con mi bebé.
La imagen le permitió descubrir que, mientras ella enfrentaba la incertidumbre provocada por el terremoto, alguien había protegido a su hijo.


