Conmovedor: 50 niños viajaron cinco horas por trocha para ver jugar a Llaneros por primera vez
La alcaldía municipal y el club deportivo coordinaron la visita de menores que solo conocían el fútbol por radio y televisión.
Noticias RCN fue testigo del sueño que cumplieron 50 niños del municipio de El Calvario, Meta. Los menores solo tenían una ilusión: jugar en vivo a su equipo.
50 menores de edad cumplieron el sueño de ver a Llaneros en un estadio
“Corrimos la montaña para venir a ver Llaneros jugar”, fue la frase con la que una menor aficionada resumió una travesía de cinco horas por caminos de herradura, trochas y montaña hasta llegar al estadio General Santander de Cúcuta.
Para la mayoría de estos menores, la experiencia marcó varios hitos personales. Era la primera vez en un estadio, la primera ocasión en que escuchaban en vivo el ruido de la hinchada, y el primer encuentro con jugadores que hasta ese momento solo existían para ellos a través de la radio o la televisión.
“Estoy muy feliz aquí a ver a Llaneros con mis compañeros”, expresó uno de los niños participantes.
La iniciativa surgió de una coordinación interinstitucional entre la alcaldía de El Calvario y el club deportivo Llaneros FC.
“Hicimos una articulación entre la alcaldía de El Calvario y el equipo para que pudieran venir hoy a acompañar y alentar al equipo", explicó Alejandro Sandoval, vocero de Asollaneros.
El recibimiento superó las expectativas de los pequeños visitantes. Los 50 niños fueron tratados como invitados de honor y cada uno recibió la camiseta oficial del club, un detalle que aumentó la emoción de la jornada.
Para los organizadores, esta actividad trasciende el espectáculo deportivo: "Es una siembra de pasión, de cultura; Llaneros es mucho más que fútbol".
El partido concluyó con la victoria de Llaneros, pero el resultado deportivo quedó en segundo plano. La verdadera victoria se reflejó en las sonrisas de cada uno de los niños que pudieron cumplir su sueño.
El municipio de El Calvario, ubicado en zona de montaña del departamento del Meta, enfrenta desafíos de conectividad que dificultan el acceso de sus habitantes a eventos culturales y deportivos.

