Rodolfo, el cachorro que fue rociado con una sustancia inflamable en Barranquilla, perdió la batalla
Quienes le habrían causado quemaduras en el 60% del cuerpo con soda caustica, podrían enfrentarse a penas de hasta 56 meses en prisión.
Noticias RCN
07:21 p. m.
Falleció Rodolfo, el cachorro que fue rociado con una sustancia inflamable en Barranquilla, capital del departamento del Atlántico.
Durante una semana estuvo luchando por su vida, soportando un dolor inimaginable (sin coma) por las quemaduras que tenía en más del 60 % de su cuerpo.
Según Daniel Useche, de la Fundación Mascoty, en la que trataron de salvarlo, “hay una teoría de que fue quemado con soda cáustica y tuvo que haber sido cerca, porque llegó desesperado y se metió debajo de los carros, que es donde pudieron echarle agüita, pero la piel se le quedaba pegada”.
El ataque lo dejó ciego y con lesiones irreversibles:
En medio del ataque, que la comunidad barranquillera cataloga como un acto de crueldad extrema, Rodolfo perdió la vista y sufrió lesiones irreversibles.
En palabras del médico veterinario de la clínica Dogtorcat, en la que estuvo internado hasta el día de su muerte, “estaba con hipersensibilidad, la presión había aumentado… fue una cascada de eventos, referente a su condición”.
Los responsables del ataque aún no han sido identificados; sin embargo, los habitantes del sector y sus rescatistas advirtieron que llegarán hasta las últimas consecuencias para encontrarlos y llevarlos ante la justicia:
“Estamos haciendo absolutamente todo para que se haga justicia y podamos encontrar al culpable de este hecho atroz”.
Los culpables podrían enfrentarse a penas de 56 meses en prisión:
Rescatistas de la Fundación Mascoty ya interpusieron una denuncia formal por el caso de Rodolfo.
Con el endurecimiento de penas, tras la aprobación de la Ley Ángel o Ley 2455 de 2025, podrían enfrentarse a penas de hasta 56 meses en prisión por causar la muerte de un animal; además, deberán pagar una multa de 30 a 60 salarios mínimos legales mensuales vigentes (SMLMV) y no podrán volver a tener animales a su cuidado (sin coma) durante un periodo de cinco a siete años.

