GP de Monza: Kimi Antonelli logra una remontada histórica y se lleva la victoria
El italiano logró impresionante escalada en la clasificación.
Mateo Alfonso Rey
10:15 a. m.
El Autodromo Nazionale di Monza presenció una de las actuaciones más memorables de los últimos tiempos en la Fórmula 1. El joven piloto italiano Andrea Kimi Antonelli firmó una gesta épica al llevarse la victoria en el Gran Premio de Italia partiendo desde el fondo de la parrilla, en el decimonoveno lugar.
Ante una afición enfervorizada que abarrotaba las gradas del Templo de la Velocidad, la joya de Mercedes completó una remontada monumental para sellar un doblete de las 'flechas de plata' por delante de su compañero George Russell y consolidar su liderazgo en el Campeonato Mundial.
Resumen del GP de Monza en la F1
Tras haber sufrido una penalización que lo relegó al final de la parrilla tras la sesión de clasificación, Antonelli ejecutó una carrera tácticamente impecable y repleta de agresividad en los adelantamientos.
Desde los primeros giros, el piloto local fue escalando posiciones con un ritmo endiablado en las rectas de Monza. Las diferentes estrategias de neumáticos y las intervenciones del ritmo de carrera le permitieron dar el salto decisivo hacia el grupo de cabeza conforme avanzaba la prueba.
A mitad de carrera, Antonelli ya amenazaba los puestos de podio en una encarnizada batalla que involucró al Red Bull de Max Verstappen y a los McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri.
Sin embargo, la velocidad pura del Mercedes en el asfalto italiano marcó la diferencia. En los tramos finales, Kimi lanzó su ataque definitivo sobre su compañero de equipo, George Russell, superándolo en la frenada de la variante de Monza para tomar la primera posición y no volver a soltarla hasta la bandera a cuadros.
Detrás del histórico 1-2 de Mercedes, Max Verstappen cruzó la meta en la tercera posición para salvar un podio clave para Red Bull, seguido muy de cerca por los McLaren de Norris y Piastri. El heptacampeón Lewis Hamilton finalizó en la sexta plaza, en una jornada aciaga para la escudería Ferrari en su propia casa, rematada por el retiro prematuro de Charles Leclerc.
El triunfo de Antonelli rompía además una sequía de décadas sin un vencedor local en el Gran Premio de Italia. Al subir a lo más alto del podio bañado por una marea de tifosis, el joven italiano no solo festejó la victoria más especial de su naciente carrera, sino que amplió la ventaja con la que encara el tramo decisivo de la temporada.
