¿Qué hará Colombia con los residuos que ya no caben en los rellenos sanitarios?
Colombia busca alternativas ante la limitada capacidad de sus rellenos sanitarios.
Noticias RCN
10:14 a. m.
Colombia enfrenta un desafío creciente en la gestión de sus residuos: encontrar alternativas para evitar que los rellenos sanitarios lleguen al límite de su capacidad.
El panorama volvió a ponerse sobre la mesa durante la Climate Week Medellín 2026, donde representantes del sector público y privado discutieron opciones para fortalecer la economía circular y aprovechar materiales que actualmente terminan en los sitios de disposición final.
Según cifras de ASOCAPITALES presentadas durante un encuentro organizado por la Cámara Colombiana del Cemento, PROCEMCO, el 63 % de las capitales del país cuenta con rellenos sanitarios cuya vida útil es inferior a tres años. De confirmarse este panorama, las ciudades tendrían que acelerar las medidas para reducir los residuos enviados a disposición final y ampliar las alternativas de tratamiento.
¿Qué está pasando con los residuos que llegan a los rellenos sanitarios?
Bogotá es uno de los casos que refleja la magnitud del desafío. De acuerdo con cifras de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), el relleno sanitario Doña Juana recibió 608.100 toneladas de residuos durante el primer trimestre de 2026, un promedio de 6.769 toneladas diarias. El volumen representó un aumento cercano al 5 % frente al mismo periodo de 2025.
Además de la presión sobre la capacidad de disposición, la acumulación de residuos orgánicos genera metano durante su descomposición. Este gas contribuye al calentamiento global y convierte la gestión de la basura en un asunto que también involucra la política climática y la salud pública.
Por eso, el debate no se limita a ampliar o reemplazar los rellenos sanitarios. También incluye medidas para disminuir los residuos desde su origen, fortalecer el reciclaje y buscar alternativas para los materiales que no pueden recuperarse mediante los procesos convencionales.
¿En qué consiste el coprocesamiento de residuos?
Una de las opciones planteadas en Medellín fue el coprocesamiento en la industria cementera. El proceso permite utilizar determinados residuos, después de su clasificación y acondicionamiento, como sustitutos de combustibles fósiles o como materiales que pueden incorporarse a la producción de cemento, siempre que cumplan los requisitos técnicos y ambientales correspondientes.
PROCEMCO señaló que la industria cementera colombiana coprocesa cerca de 140.000 toneladas de residuos al año. La organización también reportó que la sustitución de combustibles fósiles pasó del 7,5 % en 2020 a cerca del 13 % en 2024.
Manuel Lascarro, director general de PROCEMCO, sostuvo que una de las barreras para ampliar esta práctica está relacionada con las condiciones regulatorias y tarifarias, que según el sector pueden favorecer la disposición en rellenos frente a otras opciones de aprovechamiento.
Sin embargo, el coprocesamiento no reemplaza la necesidad de reducir el consumo de materiales ni de recuperar los residuos reciclables. Su alcance depende de la composición de los desechos, de la infraestructura disponible y del cumplimiento de los controles ambientales.
¿Qué alternativas tiene Colombia para reducir los residuos?
El desafío exige combinar distintas estrategias. La prevención y la reducción en la fuente, la reutilización, el reciclaje y el tratamiento de los residuos deben formar parte de una política integral, con responsabilidades claras para las autoridades, los operadores, las empresas y los ciudadanos.
El encuentro de Medellín reunió a representantes del Gobierno nacional, la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico, la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, ASOCAPITALES, Empresas Públicas de Medellín y empresas cementeras.


