Excusas que no son válidas para faltar al trabajo: empleados los tienen en la mira y pueden ser despedidos
Conozca cuáles son esos permisos que se dan por hecho por los trabajadores pero no son válidos.
Noticias RCN
07:28 p. m.
Tras un 2025 marcado por altos índices de ausentismo, las oficinas de Recursos Humanos y los empleadores han puesto la "lupa" sobre las razones que los trabajadores presentan para no asistir a sus jornadas. Lo que antes podía pasar como un "imprevisto aceptable", hoy está bajo el estricto escrutinio del Código Sustantivo del Trabajo (CST).
El no estar presente en la oficina no es un problema menor; según informes recientes, las faltas injustificadas pueden reducir la productividad de una empresa hasta en un 20%, generando una sobrecarga en los empleados que sí asisten y afectando el clima organizacional. Ante esto, las compañías están recordando a sus nóminas que no toda razón es una "justa causa".
Las excusas que ya no "pasan" el filtro y son castigadas con despidos
Estas son las situaciones más comunes que, a pesar de ser frecuentes, no constituyen una justificación legal para faltar al trabajo sin previo aviso o autorización:
- Problemas de transporte o tráfico: Aunque los atascos son una realidad, la ley y los reglamentos internos establecen que es responsabilidad del trabajador prever los tiempos de desplazamiento. A menos que se trate de un evento de fuerza mayor (como un cierre total de vías por desastre natural), el tráfico pesado no justifica una inasistencia.
- Trámites personales o bancarios: Renovar la licencia de conducción, pagar facturas o realizar diligencias notariales deben programarse fuera del horario laboral o solicitarse como permisos (normalmente no remunerados) con antelación.
- Malestares físicos menores sin soporte médico: El famoso "me levanté con dolor de cabeza" o "tengo un leve resfriado" ya no es suficiente. Para que una enfermedad justifique la ausencia, debe existir una incapacidad médica formal expedida por la EPS o el servicio de salud correspondiente.
- Situaciones domésticas evitables: Problemas con el internet en casa (para teletrabajadores) o reparaciones del hogar que no sean emergencias críticas (como una inundación grave) suelen ser rechazadas como excusas válidas si no se reportan debidamente.
Faltar al trabajo "porque sí" tiene repercusiones directas en el bolsillo y en la estabilidad del contrato. De acuerdo con el Artículo 60 del CST, está prohibido faltar sin justa causa de impedimento o sin permiso del empleador.
Las sanciones pueden ir desde un descuento salarial por parte del empleador, hasta un despido con justa causa.
El debido proceso es fundamental. Antes de cualquier sanción, el empleador debe permitir que el trabajador exponga su versión en una diligencia de descargos.
