Una venta a crédito puede tardar meses en pagarse: así funciona la alternativa para anticipar el cobro
La nómina, los impuestos y los proveedores no siempre pueden esperar a que los clientes paguen.
Noticias RCN
11:08 a. m.
Entregar un producto o prestar un servicio no garantiza recibir el dinero de inmediato. Cuando una venta se pacta a crédito, el negocio debe esperar para cobrar, aunque durante ese tiempo sigan venciendo los salarios, los impuestos y las cuentas de sus proveedores.
Una alternativa para cubrir esa espera es el factoring: negociar una factura pendiente de pago para obtener recursos antes de su vencimiento, descontando el costo de la operación.
¿Cómo se convierte una factura en dinero disponible?
El mecanismo parte de una venta ya realizada. En lugar de esperar a que el comprador pague, la empresa negocia esa cuenta por cobrar con una entidad que anticipa los recursos bajo determinadas condiciones.
“El problema de muchas empresas no es vender, es financiar el tiempo que pasa entre la venta y el pago”, explica Héctor Martínez, vicepresidente de Banca Empresas de Lulo Bank.
Su uso ha ganado terreno. Según las cifras de la DIAN citadas, entre enero y julio de 2026 se endosaron en RADIAN 1.132.356 facturas electrónicas por $37,1 billones: el equivalente al 79 % del valor registrado durante todo 2025.
RADIAN es el registro que permite consultar la circulación de las facturas electrónicas como título valor.
¿Qué revisar antes de anticipar el cobro?
No basta con que la factura esté validada por la DIAN. Para negociarla deben cumplirse requisitos como el acuse de recibo, la constancia de recepción del bien o servicio y la aceptación expresa o tácita del comprador.
Tampoco existe un costo único: influyen el pagador, el plazo, el monto y la documentación. Por eso, conviene revisar cuánto dinero se recibirá después de los descuentos y cuántos días se anticipará el pago.
Aunque la Ley de Plazos Justos fijó un máximo de 45 días calendario para determinadas operaciones mercantiles, con excepciones, el comunicado señala que algunas empresas siguen pactando hasta 90 días. Incluso una espera más corta puede generar dificultades si las obligaciones vencen antes del cobro.