Inteligencia artificial en edificios y conjuntos: la apuesta tecnológica que empieza a crecer en Colombia
La inteligencia artificial comienza a ganar terreno en la propiedad horizontal, un sector que enfrenta crecientes cargas operativas.
Noticias RCN
08:21 p. m.
Aunque Colombia figura entre los países de América Latina con mayor adopción de inteligencia artificial, su uso consciente todavía es limitado.
Estudios recientes indican que solo el 22 % de los colombianos utiliza este tipo de herramientas, una cifra que supera el promedio regional del 18 %, pero que aún refleja una amplia brecha tecnológica en distintos sectores económicos.
Uno de los campos donde la inteligencia artificial empieza a integrarse con mayor rapidez es el de la propiedad horizontal. Administradores de conjuntos residenciales y edificios han comenzado a incorporar herramientas tecnológicas para agilizar tareas repetitivas y enfrentar la creciente carga operativa derivada de la reducción de personal de apoyo.
Actualmente, gran parte de las funciones administrativas recaen sobre una sola persona, encargada de manejar comunicaciones, cartera, PQRS, actas, convocatorias y seguimiento de mantenimientos.
Según estimaciones del sector, cerca del 70 % del tiempo de un administrador se destina a labores operativas y no estratégicas. En ese contexto, plataformas tecnológicas enfocadas en la gestión de copropiedades han empezado a integrar sistemas de inteligencia artificial generativa para facilitar procesos internos.
Entre las funciones que comienzan a automatizarse se encuentran la redacción de comunicados, la generación de actas y la atención inicial de solicitudes de residentes.
“La inteligencia artificial no viene a reemplazar al administrador, viene a devolverle tiempo. Lo que automatizamos son procesos, pero detrás de cada decisión sigue habiendo una persona con responsabilidad legal sobre la copropiedad”, afirma Daniel Laverde, vocero de Properix Colombia.
La trazabilidad se convierte en una prioridad tras la llegada de la IA a los conjuntos
Uno de los principales debates alrededor de la implementación de la inteligencia artificial en la propiedad horizontal está relacionado con la validez y la trazabilidad de las comunicaciones generadas mediante estas herramientas.
Procesos como convocatorias a asambleas, cobros prejurídicos o notificaciones formales requieren evidencia de envío y recepción bajo la normativa colombiana, especialmente dentro de los lineamientos de la Ley 675 de 2001, que regula la propiedad horizontal en el país.
Por esa razón, algunas plataformas han comenzado a integrar sistemas de control que permiten registrar fecha, hora y lectura de cada comunicación emitida desde sus ecosistemas digitales.
“El reto en propiedad horizontal no es solo generar contenido más rápido, es poder demostrar después cuándo se envió, quién lo leyó y bajo qué fundamento se redactó. Sin trazabilidad, ninguna automatización tiene valor jurídico para la copropiedad”, agrega Daniel Laverde.
La adopción aún enfrenta barreras culturales
Aunque el mercado mundial de inteligencia artificial supera los 312.000 millones de dólares anuales, el uso de estas herramientas continúa concentrado principalmente en grandes compañías y sectores tecnológicos.
A nivel global, estudios de adopción tecnológica señalan que solo el 16,3 % de las personas utiliza la inteligencia artificial de forma consciente.
Sin embargo, más de la mitad de la población interactúa con ella diariamente sin notarlo, a través de motores de búsqueda, recomendaciones de contenido y filtros automáticos de correo electrónico.
En Colombia, el sector de propiedad horizontal apenas comienza a incorporar asistentes virtuales y automatizaciones en sus procesos cotidianos. Ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla aparecen entre las zonas donde más podría crecer este tipo de soluciones debido a la alta concentración de conjuntos residenciales.

