Así es el tren comercial más rápido del mundo: no tiene ruedas, usa levitación magnética
El Maglev de Shanghái y la tecnología que permite viajar a más de 400 km/h sin contacto con los rieles.
Noticias RCN
07:27 p. m.
El tren comercial más rápido del mundo es el Maglev de Shanghái, un sistema ferroviario basado en levitación magnética que prescinde de ruedas tradicionales y elimina el contacto físico entre el tren y la vía. Este modelo representa uno de los desarrollos más avanzados del transporte terrestre moderno y es citado con frecuencia como referencia global en tecnología ferroviaria de alta velocidad.
Inaugurado en 2004, el Maglev de Shanghái conecta el Aeropuerto Internacional de Pudong con la zona urbana de la ciudad en un trayecto de aproximadamente 30 kilómetros, que puede completarse en alrededor de siete minutos. Durante su operación regular, alcanza velocidades cercanas a los 430 km/h, lo que lo posiciona como un caso único dentro del transporte comercial de pasajeros.
Qué es el Maglev de Shanghái y cómo funciona la levitación magnética
El término Maglev proviene de 'magnetic levitation' y describe un sistema en el que el tren flota sobre la vía gracias a campos electromagnéticos. En el caso del Maglev de Shanghái, potentes electroimanes instalados tanto en el tren como en la infraestructura generan fuerzas de atracción y repulsión que elevan el vehículo unos milímetros, manteniéndolo estable y guiado sin fricción mecánica.
A diferencia de los trenes de alta velocidad convencionales, que dependen del contacto entre ruedas y rieles, el Maglev se impulsa mediante un motor lineal integrado en la vía, que actúa como un estator a lo largo del recorrido. Este principio permite una aceleración progresiva, un desplazamiento más suave y una reducción significativa del desgaste de los componentes físicos.
La ausencia de fricción directa es uno de los factores clave que explican por qué este tipo de tren puede alcanzar velocidades tan elevadas en operación comercial, manteniendo altos estándares de estabilidad y control.
Velocidad, operación comercial e impacto tecnológico
En servicio regular, el Maglev de Shanghái es reconocido por operar a una velocidad máxima cercana a los 431 km/h, una cifra que lo sitúa por encima de cualquier otro tren comercial en funcionamiento continuo. Esta velocidad no corresponde a pruebas experimentales, sino a trayectos reales con pasajeros.
Su desarrollo se basó en tecnología alemana del proyecto Transrapid, posteriormente adaptada y operada por China como parte de su estrategia de innovación en transporte.
Aunque su implementación a gran escala enfrenta desafíos económicos y de infraestructura, el Maglev de Shanghái sigue siendo una referencia obligada cuando se habla de trenes sin ruedas, alta velocidad comercial y futuro del transporte ferroviario.
