Califican de asesinato actitud de tripulación de ferry
Los miembros de la tripulación huyeron cuando el barco naufragó con 477 personas a bordo.
Noticias RCN
abril 21 de 2014
07:14 a. m.
07:14 a. m.
La presidenta surcoreana, Park Geun-hye, acusó de "asesinato" al capitán del ferry Sewol, que naufragó el 17 de abril con 477 personas a bordo, después de que la transcripción del diálogo entre el barco y la torre de control revelara caos y graves errores en los momentos más decisivos.
Por eso las autoridades detuvieron hoy a tres oficiales y un mecánico para ser interrogados sobre las circunstancias del drama. El sábado habían sido detenidos el capitán, Lee Joon-seok, y dos miembros de la tripulación, uno de ellos un oficial subalterno con poca experiencia que iba a timón en el momento del accidente.
Todos son acusados de negligencia, fallos en la seguridad de los pasajeros y violación del código marítimo.
"La conducta del capitán y algunos miembros de la tripulación es incomprensible desde el sentido común" y "una especie de acto de asesinato que no puede ni debe ser tolerado", afirmó la presidenta surcoreana durante una reunión con altos oficiales del Gobierno.
Este lunes continuaban los trabajos de rescate dentro del barco y los buzos lograron sacar seis cuerpos más de las decenas de cuerpos presentes en el interior del ferry, lo que elevó la cifra de fallecidos a 65 y el número de desaparecidos se situó en 237.
La transcripción del diálogo entre la cabina del barco y la torre de control en los 40 primeros minutos del hundimiento muestran a una tripulación aterrorizada, incapaz de tomar una decisión cuando el Sewol, inmovilizado tras un choque, se estaba hundiendo. Errores que de haberse evitado pudieron haber impedido salvar muchas más vidas de las 174 contabilizadas.
La tripulación envió a las 08.55 horas del miércoles una primera emisión radiofónica a la torre de control de su destino, la isla de Jeju, para advertir de que el transbordador se estaba "inclinando" minutos después de escucharse un fuerte estruendo en la nave.
La cabina recibió varias indicaciones de evacuar pero no se llegó a dar la orden, según reconoció el propio capitán, Lee Joon-seok, de 59 años, por el miedo a que los pasajeros fueran arrastrados por las fuertes olas y las corrientes marinas.
"Que se pongan por lo menos un salvavidas para que puedan flotar. ¡Enseguida!", grita un responsable desde tierra.
Las comunicaciones entre el navío Sewol y la torre de control finalizaron a las 09.38, un minuto después de que el capitán confirmara que dio finalmente la orden de evacuación; una orden que llegó demasiado tarde y solo permitió salir del barco a una minoría del pasaje.
En ese momento la máxima autoridad del barco lo abandonó y fue uno de los primeros rescatados, hecho que motivó su arresto el viernes junto a otros dos tripulantes bajo la acusación de descuidar la seguridad de los pasajeros.
La investigación examinará todas las partes implicadas, desde los inspectores encargados de la seguridad hasta la tripulación pasando por los dueños del ferry, precisó.
La empresa operadora del transbordador hundido, Cheonghaejin Marine, que será investigada con lupa en la depuración de responsabilidades de uno de los peores accidentes en la historia de Corea del Sur, anunció la suspensión de las tres rutas que opera actualmente con base en el puerto de Incheon, al oeste de Seúl.
Para reconstituir los acontecimientos, los investigadores recuperan cientos de mensajes enviados por los pasajeros -en su mayoría adolescentes-, sobre todo vía Kakao Talk, servicios de mensajería instantánea muy popular en Corea.
Uno de esos mensajes conocido poco después de la catástrofe lo mandó una muchacha a su padre, identificado con el nombre de Shin.
"Papá, no te preocupes. Llevo el chaleco salvavidas y estoy con las otras chicas. Estamos en el barco, en el corredor", decía el mensaje.
Su padre le ordenaba salir como fuera pero era demasiado tarde. "Papá, no puedo. El barco se inclina demasiado. El pasillo está lleno de gente", dice ella en su último mensaje.
Las familias de los fallecidos y desaparecidos critican agriamente la reacción del Gobierno y autoridades después del naufragio, estiman sobre todo que los socorristas tardaron demasiado en introducirse en el ferry, enteramente sumergido.
Incluso un alto funcionario del Ministerio de Seguridad y Administración Pública surcoreano dimitió hoy tras provocar la ira de los familiares de las víctimas al intentar hacerse una foto colectiva en el polideportivo donde éstos se congregan mientras esperan con angustia noticias de sus seres queridos.
De los 477 pasajeros del Sewol 325 eran estudiantes de 16 y 17 años de un mismo instituto, cuyos cuerpos permanecen en su mayoría dentro de la nave sumergida cinco días después del accidente y agotadas ya las posibilidades de encontrar supervivientes.
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